Bloomberg Línea — La ajustadísima definición presidencial en Perú tiene un dato clave que ayuda a explicar por qué la derechista Keiko Fujimori (de Fuerza Popular) aparece con una leve ventaja sobre el izquierdista Roberto Sánchez Palomino (de Juntos por el Perú) en el conteo general: el respaldo que recibe entre los peruanos que votaron en el exterior. Con el 99,392% de las actas contabilizadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Fujimori obtenía el 50,108% de los votos válidos, frente al 49,892% de Sánchez. La diferencia era de apenas 39.650 sufragios: 9.158.799 contra 9.119.149. Sin embargo, si se consideran únicamente los votos emitidos dentro del territorio peruano, el ganador parcial pasaría a ser Sánchez.
Según los datos de la ONPE correspondientes a los residentes en Perú, el candidato de Juntos por el Perú alcanzaba el 50,116% de los votos, mientras que Fujimori reunía el 49,884%. En números absolutos dentro del país, Sánchez acumulaba 9.005.877 sufragios frente a 8.964.278 de su rival, una ventaja de 41.599 votos. Pero el panorama cambia cuando se observan los resultados del voto en el extranjero. Entre los peruanos residentes fuera del país, Fujimori lograba un 63,199% de los votos válidos, contra apenas 36,801% de Sánchez.
La candidata de Fuerza Popular sumaba 194.521 sufragios, mientras que el postulante de izquierda obtenía 113.272. La diferencia en ese segmento alcanzaba así los 81.249 votos a favor de Fujimori. Ese margen más que compensa la ventaja de 41.599 votos que Sánchez mantiene dentro de Perú. Como resultado, la candidata derechista termina imponiéndose en el conteo nacional por cerca de 39.650 sufragios.
Los datos muestran que el voto exterior representa una porción relativamente pequeña del total de sufragios, pero en una elección tan pareja terminaría teniendo un peso decisivo. ¿Cuándo asumiría el próximo presidente del Perú? Quien resulte vencedor el 7 de junio tendrá mandato desde el 28 de julio de 2026 hasta el 28 de julio de 2031, es decir, por un plazo de cinco años. El desafío del próximo presidente será lograr concluir el período para el cual fue electo, algo que no sucede desde 2016. En aquel momento, Ollanta Humala logró concluir la Presidencia luego de cinco años al frente del Gobierno.