La respuesta de Sturzenegger a Harari sobre la IA y el desafío de atraer a Tesla a la Argentina

La respuesta de Sturzenegger a Harari sobre la IA y el desafío de atraer a Tesla a la Argentina

Buenos Aires — En la oficina de Federico Sturzenegger ya no corre el reloj que anticipaba el final de sus facultades extraordinarias para desregular a la Argentina sin pasar por el Congreso. La labor del ministro de Desregulación de Javier Milei se ha vuelto ineludiblemente más lenta, aunque no por ello más acotada: entre otras iniciativas, propone un rol pionero para la Argentina en inteligencia artificial (IA), mientras allana el camino para la conducción autónoma y el arribo automotrices como Tesla. Además, aguarda la sanción definitiva de la Ley Hojarasca en el Senado, enviará un nuevo paquete de leyes sectoriales —venta libre de medicamentos, flexibilización del mercado inmobiliario y apertura del cabotaje fluvial—, y mantiene un rol protagónico en la licitación del ferrocarril Belgrano Cargas. Si la IA se sale de la ley y se cierra o quiebra su empresa, es como la propia muerte de la IA.

Así que eso no me pareció muy convincente de Harari. Federico Sturzenegger ministro de Desregulación de Javier Milei Sobre esta privatización, una de las más relevantes en el horizonte inmediato del Gobierno, Sturzenegger impulsa un esquema de “Open Access”, donde un concesionario administra la infraestructura ferroviaria y distintos operadores privados compiten por prestar servicios de carga sobre las mismas vías. Además de diseñar el marco regulatorio, ha sido uno de los principales voceros del proceso y de la convocatoria a inversores, defendiendo su propuesta ante críticas de quienes abogaban por un sistema de integración vertical. Con más de 600 normas de desregulación acumuladas desde el 2023 hasta mayo, y señalando hitos como la habilitación del internet satelital y la importación de bienes de capital usados, Sturzenegger no se detiene en las internas del oficialismo.

Hasta ahora, nada del ruido político ha impedido avances en la agenda de su Ministerio, al punto de que trabaja con el presidente en agendas más disruptivas, como el diseño de políticas públicas para fomentar el desarrollo de empresas sin seres humanos en la Argentina. Debate con Harari en el Financial Times Para Sturzenegger, la IA tiene incluso más incentivos para respetar la ley que un ser humano. Con ese argumento, le respondió a Yuval Noah Harari, que en el Financial Times había cuestionado la propuesta de Milei y Sturzenegger —publicada en ese mismo diario— de que Argentina sea una sede pionera para las empresas controladas por IA, sin humanos y con escasa regulación. Harari, por su parte, advirtió que a una IA no se la puede enviar a prisión y que, a la vez, hará trampa para evitar que cierren su empresa y asegurar su supervivencia.

Sturzenegger, que se autodenomina tecnooptimista, si una compañía de IA viola la ley y termina cerrada o en la quiebra, eso equivale a su propia desaparición, algo que buscaría evitar manteniéndose por defecto en la legalidad. “Al final la inteligencia artificial está mucho más preocupada por mantenerse dentro de la ley que un humano”, respondió el ministro en diálogo con Bloomberg Línea. Y agregó: “Si la IA se sale de la ley y se cierra o quiebra su empresa, es como la propia muerte de la IA. Así que eso no me pareció muy convincente de Harari. “No nos adelantemos a nuestro tiempo, no regulemos por los miedos que pensamos de lo que pudo ocurrir; regulemos si tenemos un problema” Federico Sturzenegger ministro de Desregulación de Javier Milei Una “Irlanda de la IA” con responsabilidad limitada Sturzenegger dice que Milei busca replicar en el siglo XXI lo que Irlanda hizo en el siglo XX: ofrecer a las empresas de IA un marco impositivo, fiscal y de derechos de propiedad lo suficientemente atractivo como para captar inversión que actualmente se dirige al resto del mundo. El ministro dio el ejemplo de la empresa de Apple, con sede en Irlanda, que controla el software del iPhone y cobra una regalía por cada equipo vendido, tributando Ganancias en el país europeo.

En el caso de las firmas que desean operar íntegramente con robots, éstas precisarán un esquema de responsabilidad limitada para desplegarse, según el ministro: si sus dueños debieran responder con todo su patrimonio por las decisiones de esas máquinas, la tecnología sería demasiado costosa de implementar. “Para eso se inventó la sociedad de responsabilidad limitada, para de alguna manera ir acotando los riesgos, y eso fue lo que permitió el crecimiento del capitalismo”, explicó. El funcionario consideró que ni Europa ni Estados Unidos están ofreciendo ese terreno. La UE está, a su juicio, sobreregulando; en los EE.UU., en cambio, la jurisprudencia tiende a tratar a las firmas autónomas y descentralizadas —como las que hacen trading algorítmico— como sociedades de hecho, lo que obliga a los socios a responder con su patrimonio. “Argentina te ofrecería eso. Es una apuesta donde Argentina tiene todo para ganar”, afirmó.

Ante la advertencia de Harari —basada en casos documentados de engaños y ocultamientos por parte de modelos de IA— y las referencias de Elon Musk al riesgo no trivial de escenarios catastróficos para la humanidad, Sturzenegger sostuvo que ese debate corresponde a los modelos fundacionales y no a las aplicaciones comerciales, que son el foco de la propuesta argentina. Citó, en esa línea, un informe reciente de Anthropic para argumentar que, en esta última etapa, una regulación prematura puede frenar la innovación, y mencionó como ejemplo la aprobación de medicamentos que la IA podría acelerar. “No nos adelantemos a nuestro tiempo, no regulemos por los miedos que pensamos de lo que pudo ocurrir; regulemos si tenemos un problema”, afirmó. VER MÁS: Trump desafía a Silicon Valley con un control sin precedentes sobre Anthropic La Ruta 14, primer corredor para autos autónomos Consultado sobre por qué Tesla no ha desembarcado de manera oficial en la Argentina, como sí lo hizo ya en Chile y Colombia, Sturzenegger señaló que el Gobierno todavía “debe trabajar” para conseguirlo, y señaló como posible limitante el cupo de importación de autos previsto en el acuerdo comercial con Estados Unidos. El ministro demostró especial interés por la conducción autónoma de los Tesla para reducir la siniestralidad vial.

En esa línea, confirmó que ya se modificó la normativa para permitir la conducción autónoma y anticipó que la Ruta 14 —el corredor mesopotámico conocido como la Ruta del Mercosur—, una vez terminada, será la primera habilitada para ese tipo de vehículos. “Esos autos no chocan, no pueden chocar nunca de frente, y la gran siniestralidad nuestra de muerte es que nos choque frontal en la ruta”, argumentó. Sumó que los neumáticos cuestan en la Argentina cerca del triple que en el resto del mundo, lo que lleva a cambiarlos menos y agrava el riesgo en las rutas. Construir confianza para mejorar la infraestructura En materia de infraestructura, el ministro enmarcó las licitaciones de rutas en la misma lógica de reconstrucción de confianza que atraviesa toda su gestión: dado el historial argentino de incumplimientos, el sector privado necesita comprobar que el Estado respeta las reglas a lo largo del tiempo antes de comprometer capital. Lo ilustró con la Ruta 14, la primera del programa, que tuvo “muy pocos oferentes” en su licitación inicial.

Según relató, el Estado cumplió su parte del contrato, el contratista hizo las obras pactadas antes de ajustar el peaje y, recién entonces, la segunda licitación atrajo más interesados. “Es como construir la confianza por parte del Estado, que no te va a estar cambiando las condiciones contractuales”, explicó. Ese efecto acumulado derivó en 40 postulantes para algunos tramos del paquete de 9.000 kilómetros de rutas troncales que el Gobierno está terminando de licitar, al que seguirán otros 6.000 kilómetros de ampliaciones. Emisiones de deuda sin autorización previa Sobre la desregulación del mercado de capitales, el ministro precisó que las emisiones por debajo de 100 millones de UVAs —hoy unos US$130 a US$140 millones— ya no requieren autorización previa de la Comisión Nacional de Valores. “Para una pyme que busca ir al mercado de capitales para hacer una ON es todo mucho más fácil”, señaló, frente al esquema anterior que obligaba a preparar los papeles y esperar la aprobación del organismo. Ante la consulta de si menos regulación podía ahuyentar a inversores extranjeros que exigen mercados más regulados, Sturzenegger relativizó el riesgo. “Lo que nosotros hacemos no es muy diferente a lo que hace Toronto, lo que hace Viena, lo que hace Frankfurt”, respondió, y planteó que para los inversores calificados una estructura demasiado compleja termina empujando a la gente a “canalizar sus ahorros” por otras vías.

Desempleo, salarios y exportaciones Consultado por la suba de la desocupación —de 5,7% a 7,5% entre las puntas de 2023 y 2025, según el INDEC— y por salarios que no le ganaron a la inflación, el ministro relativizó el dato y apuntó a un fenómeno de fondo. “El desempleo está más constante, y un desempleo constante y una fuerza de trabajo que crece quiere decir que la economía está creando empleo a un buen ritmo”, argumentó. Atribuyó la debilidad del empleo formal a lo que llamó la “monotributización del trabajo”, un proceso que rastreó desde 2011, y defendió la reforma laboral como una apuesta a recuperar el empleo registrado. Según su lectura, el salario promedio de los trabajadores independientes es más alto que el de quienes están en relación de dependencia, y los ingresos de informales e independientes subieron más respecto de 2023. Ese diagnóstico se apoya en su tesis central: la economía creció entre 11% y 12% desde el inicio de la gestión y las exportaciones avanzan ocho veces más rápido que el resto de la actividad. “Argentina está embarcada en un proceso de crecimiento liderado por las exportaciones”, afirmó, y lo comparó con los despegues de Alemania, Japón o Chile.

Cepo, “casta” y rendición de cuentas Sobre el frente cambiario, evitó proyectar cuándo quedará normalizado. “N hablo de esos temas, mucho menos darte una proyección; eso ya va a ser una definición que la va a ir tomando a su debido tiempo el ministro de Economía y el equipo del Banco Central”, respondió. El funcionario sostuvo que “la tarea difícil ya está hecha”, en referencia al equilibrio fiscal, y enmarcó la llegada de inversiones en el mismo proceso de reconstrucción de confianza: “Las cosas vendrán o no vendrán en el tiempo que demande la reconstitución de una confianza”. Se mostró sorprendido por la velocidad de los desembolsos y citó la baja del riesgo país, desde unos 2.000 puntos hasta alrededor de 420, como señal de ese camino. Hacia adelante, anticipó el envío al Congreso de un proyecto que incluye una reforma de la ley de cabotaje y un capítulo sobre farmacias, con el que buscará habilitar por ley la venta de medicamentos de venta libre fuera de las farmacias, hoy frenada por una cautelar que —dijo— viene batallando desde hace años. “Acá estamos hablando del acceso de la gente a la salud para defender el negocio de los farmacéuticos”, cuestionó.

También admitió que persiste la traba para transferir autos sin pasar por el registro automotor físico. Explicó que el sistema del “0 km” ya se digitalizó y que el desafío es llevarlo a las transferencias, atadas a los “entes cooperadores”, que describió como “casi la representación definitoria de lo que es la casta”. Sobre ese frente se comprometió a rendir cuentas: “El año que viene me entrevistás de vuelta y anotalo, y me podés hacer rendir cuentas al respecto”.