Al enumerar las iniciativas, el primer ministro cubano Manuel Marrero subrayó que se debe establecer que todos los actores económicos, estatales y privados tanto nacionales y extranjeros como parte de su responsabilidad social a nivel comunitario, participen directamente en el apoyo a pensionados mediante convenios con los bancos. También respaldar los comedores de sistema de atención a la familia y hogares de alimentación comunitaria, así como digitalizar y transparentar la gestión de las ayudas mediante el empleo de la plataforma Soberanía para su actualización en tiempo real del registro de personas y familiares en situación de vulnerabilidad, para sistematizar su atención, su trazabilidad y control gubernamental y público. Al abordar el eje ocho, de los 23 que aborda estos cambios diseñados para superar las actuales circunstancias, destacó la necesidad de fortalecer el trabajo social, con un enfoque proactivo, y preventivo, a partir de jerarquizar su labor en el estudio. A esto se suma dotar de activos de pequeña escala para el desarrollo de actividades no estatales a personas con situación de vulnerabilidad multidimensional, como vía para incorporarse al empleo y superar esta condición.
También diseñar servicios educativos de capacitación, de postgrado, culturales y otros seleccionados que constituyen fuentes de ingresos al sector social, así como delinear tarifas diferenciadas para los servicios de círculos infantiles y de seminternado, en correspondencia con los ingresos familiares. Otra de las propuestas en los cambios sociales es perfilar beneficios fiscales a los talleres donde laboren personas en situación de discapacidad con el objetivo de incrementar los ingresos de los trabajadores. Los diputados cubanos, en sesión extraordinaria de la Asamblea Nacional analizaron las propuestas de transformaciones económicas y sociales. Fueron presentadas 390 propuestas de reformas, con una aceptación del 67 por ciento, destacó Marrero.
En su discurso la víspera, el presidente Miguel Diaz-Canel resaltó que el pleno sesionaba en días decisivos para Cuba. “ La realidad nos impone cambios urgentes y necesarios”. Puntualizó que “se requiere una agenda económica profunda y ágil, ejecutable en corto plazo, que combine estabilización macroeconómica, incentivos para estimular y promover una apertura productiva, seguridad jurídica, atracción de inversión, uso intensivo de tecnología y una protección social focalizada y efectiva”. Se trata, subrayó el mandatario cubano, de enfrentar el enorme reto de continuar avanzando en el proceso de construcción socialista, de defensa de la Revolución y sus conquistas y de perfeccionamiento de nuestra sociedad. car/alb