Las remesas a América Latina se moderan tras alcanzar un récord histórico en 2025

Las remesas a América Latina se moderan tras alcanzar un récord histórico en 2025

Bloomberg Línea — Las remesas hacia América Latina y el Caribe alcanzaron un máximo histórico de US$173.733 millones en 2025, impulsadas por la incertidumbre migratoria y el uso de ahorros, aunque en lo que va de 2026 el crecimiento se ha desacelerado tras el agotamiento de esos factores extraordinarios y a una dinámica laboral más compleja en Estados Unidos, según datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). De acuerdo con el banco multilateral, los envíos registraron un aumento del 7,3% en 2025 respecto al año anterior. Sin embargo, los datos preliminares de 2026 indican que, aunque la tendencia alcista continúa, el ritmo se ha estabilizado en una tasa más moderada del 5,7% durante el primer trimestre. El análisis del BID, a cargo del economista y especialista sectorial Jeremy Tyler Harris y el consultor externo René Maldonado, atribuye el repunte excepcional de 2025 a un comportamiento excepcional de los migrantes, ante un contexto de incertidumbre en torno a las políticas migratorias, que derivó a “envíos adicionales financiados con ahorros, más horas trabajadas y una mayor preocupación por sostener el ingreso de los hogares en los países de destino de las remesas”.

El cierre de 2025 mostró un comportamiento diverso entre las subregiones. Centroamérica fue el principal motor, con un incremento del 20,1% liderado por Honduras (27,1%), Guatemala (18,7%) y El Salvador (17,8%). El Caribe creció un 10,8%, con Haití registrando un alza del 22,2%, mientras Sudamérica aumentó un 9,7%, impulsada por Paraguay y Ecuador. Por el contrario, México rompió la tendencia general al experimentar una caída del 3,9% en 2025, situándose en US$62.472 millones.

Esta contracción, la más relevante en volumen absoluto, se debió a la comparación con los picos de 2024, una menor presencia de trabajadores mexicanos en el mercado laboral estadounidense y cambios en la composición de esa fuerza laboral. Aun así, el país concentró el 36% del total regional. Desaceleración y tipos de cambio Las cifras preliminares de 2026 muestran que el crecimiento sigue, aunque a un ritmo más moderado y con un margen reducido, debido a que los ahorros disponibles están agotándose tras varios envíos extraordinarios, las horas trabajadas por quienes permanecen empleados no pueden crecer indefinidamente y el aumento de la fuerza laboral femenina en EE.UU. no alcanza a compensar la caída de trabajadores masculinos. Durante el primer trimestre de este año, los datos de 23 países indican una desaceleración generalizada, con un tasa de crecimiento de 5,7%, es decir, más reducida que el año pasado y que el promedio de la última década.

Por otra parte, el impuesto de 1% a ciertas remesas enviadas desde Estados Unidos, vigente desde el 1 de enero de 2026, no ha tenido “un efecto significativo” hasta ahora. Al analizarse por bloques, México muestra una leve recuperación del 2,6% tras la caída del año anterior, un ritmo que, aunque positivo, queda por debajo del promedio regional del 5,7%. La mejora sugiere que el factor de la “comparación base” ya no es el único determinante, sino que también influye la apreciación del peso mexicano, que incentiva mayores envíos para proteger el poder adquisitivo local. Centroamérica mantiene la tasa de crecimiento más alta de la región (9,1%), aunque muy alejada del impulso de 2025.

Honduras sigue liderando la subregión con un 14,4%. Guatemala, que concentra el mayor volumen, crece 8,0%; Panamá, 10,6%; Costa Rica, 10,4%; Nicaragua, 7,5%; El Salvador, 6,8%; y Belice, 1,0%. En Sudamérica, el crecimiento agregado fue del 5,7%, inferior al 9,7% de 2025, aunque la desaceleración fue menos marcada que en Centroamérica. Brasil destacó, al liderar la expansión subregional con un 11,0 % en el primer trimestre.

Por su parte, la Argentina registró una caída del 8,8% debido a la estabilización del mercado cambiario y la eliminación de la brecha entre el dólar oficial y el paralelo. Perspectivas para el resto de 2026 La evolución de los próximos meses dependerá críticamente de dos variables: el empleo migrante en Estados Unidos y las fluctuaciones cambiarias. Ver más: Orden de Trump anticipa impactos en remesas, crédito e instituciones financieras Los datos del Censo de Estados Unidos indican una reducción de 730.000 trabajadores en la fuerza laboral mexicana durante los primeros cuatro meses de 2026, en contraste con un aumento de 360.000 trabajadores del resto de la región, impulsado principalmente por la incorporación de mujeres. Asimismo, ante la apreciación de varias monedas latinoamericanas frente al dólar —que reduce el monto en moneda local recibido por los hogares— muchos migrantes seguirán optando por enviar más dinero para proteger el poder adquisitivo de sus familias.

Aun cuando la capacidad de aceleración parece restringida, los autores subrayan que las fluctuaciones en las tasas de crecimiento no cambian el significado profundo que tienen las remesas para millones de familias latinoamericanas.