La mejora en la calificación de la deuda soberana argentina consolidó esta semana un flujo de liquidez que sostiene a los mercados financieros en niveles históricamente altos, en un contexto de reacomodamiento de carteras y expectativas sobre la posible reclasificación del país en el índice MSCI. Las agencias Fitch y S&P elevaron la nota de los bonos a B-, un movimiento que reabrió el acceso a fondos institucionales que hasta ahora estaban impedidos de operar en títulos locales. El renovado apetito por activos argentinos se refleja en precios que continúan en zona de máximos. El índice S&P Merval avanzaba 1,8% el jueves, mientras que los bonos soberanos extrabursátiles mostraban una leve corrección del 0,1%, con el riesgo país estabilizado en 433 puntos básicos.
El Gobierno de Javier Milei sostiene la macroeconomía con superávit fiscal y comercial, aunque persisten presiones inflacionarias y niveles de pobreza que erosionan su capital político de cara a 2027. Más leídas Tasa de Cambio BCV 18 de junio de 2026: 602,3324 Bs/USD (+0,93%) Reportan entrega del Ingreso Integral de junio al personal jubilado: Bs. 78.071 Empresas brasileñas reactivan su apuesta por Venezuela Mercado con liquidez abundante La decisión del Banco Mundial de aprobar una garantía por 2.000 millones de dólares reforzó la percepción de que Argentina comienza a recuperar acceso a financiamiento. “Esto va a facilitar el acceso a financiamiento privado y tiene el objetivo de facilitar el regreso de Argentina a los mercados internacionales de capital con mejores condiciones y menores costos”, señaló el analista Damián Di Pace. El mayor dinamismo del circulante también impulsó el crecimiento de operaciones con ETF, vehículos que permiten invertir en canastas de activos como si fueran una acción individual. Este tipo de instrumentos ganó tracción en un mercado que busca alternativas para canalizar liquidez en un entorno de tasas reales positivas.
El peso mayorista se depreciaba 0,55% hasta 1.450 por dólar, en una jornada en la que el Banco Central acumulaba compras por 10.690 millones de dólares en lo que va de 2026. La estabilidad cambiaria, combinada con la firmeza de los activos financieros, reactivó el interés por estrategias de carry trade, pese a los riesgos asociados. “Es una apuesta que requiere precisión quirúrgica y una alta capacidad especulativa: empresa más que compleja en un país inestable como la Argentina”, advirtió Marcos Victorica, presidente ejecutivo de BAS Storage. Movimientos corporativos En paralelo, el Tesoro avanzaba con un canje del bono dollar linked con vencimiento el 30 de junio por nuevos títulos con plazos en julio próximo y diciembre de 2028, en un intento por suavizar el perfil de vencimientos en moneda extranjera. En el frente internacional, la Reserva Federal mantuvo su tasa de referencia en el rango de 3,5%–3,75% en la primera reunión presidida por Kevin Warsh.
La decisión provocó caídas en la renta variable global, subas en las tasas cortas y un fortalecimiento del dólar, movimientos que los operadores locales siguieron de cerca por su impacto en flujos hacia mercados emergentes. Entre las novedades corporativas, Generación Mediterránea —la empresa del Grupo Albanesi que concentra cerca del 8% de la generación térmica del país— anunció el cierre de su proceso de reestructuración de deuda por unos 1.500 millones de dólares en el mercado doméstico, un paso relevante para un sector que también busca reposicionarse en un entorno financiero más favorable. Con información de Reuters