México es una de las tres anfitrionas que tiene este Mundial y es la primera de las 48 participantes en clasificarse para dieciseisavos de final y encima lo hará como primera de Grupo tras ganar a Corea del Sur (1-0). Venció en la inauguración a Sudáfrica sin convencer y repitió fórmula ante los asiáticos. Fue gracias a un gol de Romo después de una cantada descomunal de Kim. Empezó el partido con mucho miedo por parte de las dos selecciones, con las defensas imponiéndose a los ataques de manera descarada.
Ni rastro de la potencia de Quiñones o de la magia de Kang-In Lee. Un contexto que pudo cambiar cuando había pasado un cuarto de hora en un balón profundo a Son, que pudo silenciar a sus criticos con una gran vaselina sobre la salida de Raúl Rángel, pero Edson Álvarez se la sacó bajo palos de chilena. Se atascó el partido de mala manera y apenas hubo oportunidades antes de la media parte. En el descanso tiene toda la pinta de que Javier Aguirre alzó la voz y la tri salió con más determinación.
Avisó Gallardo con un tiro que se fue a la red por fuera y luego la fortuna se alió con ellos. Salió por arriba Kimg Seung-Gyu, al que se le empezó a escapar el balón por el aire y que perdió el control del esférico por completo en el aterrizaje al chocar con su compañero Kim Min-Jae. Quedó la pelota suelta y Romo la empujó a Placer (50’). A partir de ahí la selección mexicana dio varios pases atrás y Corea dominaba, pero sin ideas ni profundidad.
De hecho tuvo un par para cerrarlo el equipo local, pero los remates de Raúl Jiménez a bocajarro y de Obed Vargas desde fuera del área se encontraron con una gran respuesta de Kim. Y cuando el tiempo se terminaba llegaron los mejores minutos de Corea, que pudo empatar. Sacó Raúl Rángel en boca de gol dos manos seguidas imperiales y también la tuvo H.Lee tras un saque de esquina. Reacción tardía