El aumento del 5% del salario mínimo en Paraguay, que lo llevará a 3.044.000 guaraníes mensuales (500 dólares) a partir del 1 de julio, generó rechazo tanto entre gremios empresariales como entre organizaciones sindicales. Mientras el sector privado critica que el ajuste supera la inflación interanual prevista en la ley, los trabajadores lo consideran insuficiente para compensar la pérdida de poder adquisitivo. El presidente del Centro de Importadores del Paraguay (Feprinco), Iván Dumot, sostuvo que el incremento anunciado por el mandatario Santiago Peña debió ajustarse a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en mayo fue del 2,4%. “Esto demuestra que la inseguridad jurídica sigue siendo una de las principales debilidades del país. Cambiar las reglas del juego hace muy difícil hacer negocios”, afirmó en declaraciones a radio Monumental.
Una postura similar expresó el presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte, quien señaló que el debate no pasa por si el aumento “es mucho o poco”, sino por el incumplimiento de la normativa que regula el mecanismo de actualización salarial. Peña defendió el reajuste como una decisión “equilibrada”. Argumentó que un aumento equivalente a la inflación —unos 60.000 guaraníes— sería “muy bajo para la clase trabajadora”. El decreto presidencial también fijó el jornal en 117.077 guaraníes (19 dólares).
Más leídas Tasa de Cambio BCV 18 de junio de 2026: 602,3324 Bs/USD (+0,93%) Reportan entrega del Ingreso Integral de junio al personal jubilado: Bs. 78.071 Venezuela y Grecia preparan misión empresarial a Caracas con foco en energía Del lado sindical, la respuesta fue igualmente crítica. Las centrales obreras reclamaban un incremento del 20%, en línea con la pérdida acumulada del poder adquisitivo. “Esperábamos más. Me parece insuficiente porque la pérdida del trabajador es mucho más importante”, señaló José Pineda, vicepresidente de la Central Unitaria de Trabajadores Auténtica (CUT-A). El dirigente cuestionó que el cálculo del Banco Central “no refleja la realidad del trabajador”.
Ernesto Ojeda, de la Corriente Sindical Clasista, afirmó que para “sobrevivir dignamente” un trabajador paraguayo debería percibir cerca del doble del salario vigente. El reajuste se definió tras un mes de deliberaciones en el Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam), instancia tripartita que reúne a Gobierno, empleadores y trabajadores, y que cerró sus discusiones sin acuerdo. Con información de EFE