Marruecos hizo bueno el punto de la primera jornada ante Brasil al imponerse a Escocia (0-1) gracias al gol de Saibari, que sigue haciendo méritos para ser fichado por un grande. De esta manera, los marroquíes dieron un paso de gigante hacia los dieciseisavos. Brahim volvió a ser el mago de su equipo. El partido no pudo comenzar mejor para los marroquíes, que encontraron el gol en su primera llegada.
Brahim filtró un gran balón al espacio para Saibari, que ya dentro del área y algo escorado controló, levantó la cabeza y definió a la escuadra (2’). El tanto no alteró el planteamiento ultradefensivo de Escocia, que se limitó a defender sin complejos. Los Leones del Atlas monopolizaron la posesión y rozaron el segundo en un centro desde la izquierda que Saibari, en boca de gol, no acertó a rematar. También la tuvo Hakimi con una vaselina a la que llegó muy forzado y El Aynaoui con un disparo franco desde la frontal tras una gran acción de Brahim, el jugador más incisivo de los de Mohamed Ouahbi.
Pasada la media hora, los escoceses lograron bajar algo el ritmo del encuentro y contener mejor a su rival. No generaron ocasiones claras antes del descanso, aunque sí algunos centros peligrosos. La segunda mitad estuvo cerca de arrancar de nuevo con gol. El Khannouss irrumpió por la izquierda y el remate de Saibari, tras tocar en un defensor, se estrelló en el larguero.
De esa acción nació un córner en el que El Khannouss peinó el balón en el primer palo y Gunn firmó una gran parada. Superada la hora de juego, los cambios dieron aire a Escocia. Con la entrada de Doak por la derecha y un juego más directo llegaron un disparo de McTominay al lateral de la red, un cabezazo de Dykes y otra ocasión del futbolista del Nápoles. Marruecos supo sufrir en el tramo final para conservar la ventaja y alcanzar su objetivo.