La decisión supone uno de los movimientos más relevantes de la política de infraestructuras del Ejecutivo de Javier Milei , ya que la hidrovía canaliza cerca del 80% de las exportaciones argentinas con destino a los mercados internacionales a través del océano Atlántico. La concesión de la hidrovía tendrá una duración de 25 años y devolverá la gestión privada a una infraestructura estratégica para el comercio regional La concesión vuelve a manos de Jan de Nul El jefe de Gabinete argentino, Manuel Adorni , anunció que el Ejecutivo completó el proceso de privatización de la hidrovía mediante la adjudicación a Jan de Nul, compañía que ya había gestionado esta infraestructura desde 1995 durante más de dos décadas junto a la empresa argentina Emepa. La firma del contrato está prevista para los próximos 30 días y permitirá a la empresa asumir la operación integral de la vía navegable, incluyendo el mantenimiento, el dragado, la señalización y el cobro de peajes. La hidrovía se extiende a lo largo de 1.635 kilómetros , desde la confluencia del río Paraná con el río Paraguay hasta el Río de la Plata, convirtiéndose en una infraestructura esencial para Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay.
Dato clave Magnitud Duración de la concesión 25 años Longitud de la hidrovía 1.635 kilómetros Exportaciones argentinas que utilizan la vía 80% Plazo estimado para la firma 30 días Obras previstas para aumentar la capacidad Según explicó Adorni, la nueva etapa incluirá trabajos de profundización del canal e incorporación de tecnología para mejorar la navegación y reforzar los controles frente al narcotráfico. Las autoridades sostienen que estas actuaciones permitirán que los buques completen la carga directamente en sus puertos de origen, mejorando la eficiencia logística de la cadena exportadora. El Gobierno asegura que las futuras obras permitirán reducir costes logísticos y aumentar la competitividad de las exportaciones El Ejecutivo también destacó que la concesionaria se comprometió a reducir los costes logísticos en un 13,5% , un objetivo que considera clave para fortalecer la competitividad del sector exportador argentino. Polémica tras la licitación La adjudicación llega después de que el Gobierno cancelara en febrero un proceso anterior al constatar que únicamente se había presentado la empresa belga DEME .
Posteriormente, la Agencia de Puertos y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) firmaron un memorando de entendimiento para supervisar y auditar una nueva convocatoria. Sin embargo, DEME cuestionó este viernes el resultado final al denunciar que Jan de Nul habría contado con una supuesta “ventaja estructural” durante el proceso licitatorio. Una concesión multimillonaria La documentación presentada en el concurso estima que la futura operadora obtendrá una facturación media anual cercana a 546 millones de euros , equivalente a los aproximadamente 628,2 millones de dólares previstos inicialmente. Asimismo, los ingresos acumulados durante toda la concesión podrían alcanzar alrededor de 13.660 millones de euros , equivalentes a los 15.707 millones de dólares contemplados en la propuesta económica.
La futura concesionaria prevé ingresos acumulados superiores a 13.600 millones de euros durante los 25 años de gestión Concepto económico Importe aproximado Facturación anual prevista 546 millones de euros Ingresos acumulados en 25 años 13.660 millones de euros Reducción comprometida de costes logísticos 13,5% La adjudicación marca el inicio de una nueva etapa para una de las infraestructuras más relevantes del comercio sudamericano y refuerza la apuesta del Gobierno argentino por la gestión privada de activos estratégicos.