Lamine, con cabeza: avanza, necesita ritmo y jugará según sensaciones

Lamine, con cabeza: avanza, necesita ritmo y jugará según sensaciones

Con cabeza. Con tranquilidad. Consciente de que debe escuchar a su cuerpo y que el Mundial no ha hecho más que empezar. Lamine Yamal (19 años) se muestra sereno, maduro y protegido por un Luis de la Fuente que tiene clarísimo que la incorporación del joven crack a la selección será paulatina, medida, que no está aún para soportar la intensidad de todo un partido con exigencia pero sí para ser importante.

Esos 60 minutos que ya estaban en el imaginario del seleccionador. Ha llegado al Mundial Lamine ordenado, sin estridencias, sumergido en la tranquilidad que le da tener a su familia cerca y a su pareja, Inés García, plenamente integrada en el entorno del jugador. La calma la transmite en sus decisiones tanto dentro como fuera del campo. Nada tiene que demostrar Lamine.

Está aún falto de ritmo. Sólo disputó 25’ en su debut ante Cabo Verde. Pero esos minutos fueron suficientes para ver que encaraba, regateaba, tenía confianza y no es fácil cuando hablamos de borrar de la memoria 55 días sin jugar, una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda que podría haber sido peor, todo el mundo pendiente de ti. Luis de la Fuente le ha dado pausa a Lamine para que sean las sensaciones las que marquen la lógica.

Ni un riesgo. Yamal es importantísimo para el grupo, no sólo a nivel futbolístico. Es el elemento diferencial en la fase donde se deciden los campeones del mundo y tiene el convencimiento real de que esta selección puede grabarse la segunda estrella. No es tan decisivo si sale en el once titular porque en el Mundial los partidos se dividen en cuatro tiempos, los que marcan las pausas de hidratación y la media parte.

Lo que está claro es que Lamine tiene que hacer el proceso de recuperación absoluta escuchando a su cuerpo. Sabiendo decir “hasta aquí”. Está tranquilo, bien protegido en el vestuario. Está viviendo el Mundial Lamine con la madurez que le da saberse importante pero siendo prudente con su cuerpo.

De la Fuente cuenta con Lamine pero también ha analizado hacer cambios respecto al debut para ganar precisamente en finura en el juego, profundidad y conexión. Evitar que Oyarzabal esté 30 minutos sin tocar balón que habla del origen de los problemas que tuvo España. Que el cuadro técnico no fuera consciente durante el encuentro de esta estadística tiene que ver con que cuando controlas el balón piensas que todo va bien, pero faltaba profundidad. Pedro Porro es uno de los posibles cambios tácticos ocupando el lugar de Marcos Llorente, la segunda opción para darle movilidad al equipo es la entrada de Dani Olmo por Fabián.

El seleccionador está tranquilo, confiado, sin más estrés que visualizar que el grupo está bien salvo en contratiempo de Víctor de última hora. Ha llegado a este Mundial con plantilla para cambiar las dinámicas sin tocar el estilo. El ambiente en la selección es precisamente este: buen rollo, convencimiento, seguridad en lo que les ha llevado hasta aquí. El grupo cree en Luis de la Fuente y seguirá la hoja de ruta que les ha llevado hasta aquí.

Todo pasa por recuperar la profundidad en el juego y asumir que la Copa del Mundo ya ha empezado y que lo importante no es qué haces el primer día sino dónde estás el 19 de julio. Lamine apuesta por NY.