No es sólo Ormuz: Vaca Muerta, la clave detrás del récord exportador de mayo

No es sólo Ormuz: Vaca Muerta, la clave detrás del récord exportador de mayo

Buenos Aires — En mayo de 2026, Argentina batió su propio récord histórico de exportaciones: US$9.537 millones, un salto de 34,4% respecto al mismo mes del año anterior. Detrás de ese número hay un protagonista inesperado para un país que históricamente se identificó con la soja y sus derivados: el petróleo. Los aceites crudos de petróleo se coronaron como el principal producto de exportación argentina, con una participación del 12,3% del total exportado, por encima del maíz, la harina de soja y los porotos de soja. La explicación tiene más que ver con Neuquén que con el Estrecho de Ormuz.

Según los datos que este jueves publicó el INDEC, el rubro Combustibles y Energía (CyE) exportó US$1.745 millones en mayo, lo que representó una variación interanual de 167,1%. Dentro del rubro, el salto más llamativo lo protagonizó el petróleo crudo, cuyas exportaciones se dispararon 321,9%, pasando de US$278 millones en mayo de 2025 a US$1.172 millones este año. A eso se sumaron mejoras en el segmento de carburantes y en el resto del sector energético. Al mismo tiempo, las importaciones de Combustibles y Lubricantes cayeron 32,9%, hasta US$202 millones.

El resultado es un saldo superavitario de la balanza energética que, según destacó el ministro de Economía, Luis Caputo, “registró el mayor saldo positivo de toda la serie”. Un número que habría sido difícil de imaginar en la década pasada, cuando Argentina era un importador neto de energía. La descomposición del aumento en precios y cantidades aporta un matiz importante: si bien los precios subieron 49,9% interanual —en parte como reflejo de la tensión en los mercados internacionales de crudo—, las cantidades exportadas crecieron 78,5%. Es decir, el mayor volumen físico exportado explica más que la suba de precios.

No es sólo Ormuz. El acumulado confirma la tendencia Los datos del período enero-mayo de 2026 refuerzan el mismo mensaje. En los primeros cinco meses del año, las exportaciones de CyE acumularon US$6.182 millones, un incremento de 44,7% respecto al mismo período de 2025. También aquí las cantidades lideran: crecieron 33,6% interanual, frente a una suba de precios de 8,3%.

Y en el ranking de productos de exportación del acumulado, los aceites crudos de petróleo volvieron a encabezar la tabla, con una participación del 9,3% del total exportado, por encima del maíz (8,7%) y la harina de soja (8,1%). Vaca Muerta, la explicación de fondo En abril de 2026, la producción de petróleo en Argentina alcanzó los 899 mil barriles diarios, un aumento del 18% interanual. De ese total, 616 mil barriles corresponden ya a producción no convencional de Vaca Muerta, cuyo crecimiento interanual fue del 40%. En gas natural, la producción llegó a 141 millones de metros cúbicos diarios, con 95 millones provenientes de reservorios no convencionales.

Pero producir más no alcanza si no se puede exportar más. En los últimos años, Argentina avanzó en obras de infraestructura que ampliaron esa capacidad: nuevos gasoductos, expansión de la red de oleoductos, mejoras en almacenamiento y mayor capacidad en puertos de exportación. Esas inversiones —combinadas con el crecimiento de Vaca Muerta— permitieron que el mayor volumen producido se tradujera en mayores ventas al exterior, al tiempo que redujeron la necesidad de importar combustibles para el mercado interno. La caída de las importaciones energéticas es la otra cara del mismo fenómeno.

El contexto internacional ayudó, pero no explica todo La guerra en Medio Oriente y las restricciones en el Estrecho de Ormuz generaron tensión en los mercados globales de energía, impulsando los precios del crudo al alza y reduciendo la oferta disponible en el mercado internacional. Ese contexto le dio viento de cola a las exportaciones argentinas y mejoró los precios que recibe el país por su petróleo. Sin embargo, como muestran los propios índices del informe del INDEC, el grueso del aumento exportador en valor responde al crecimiento en cantidades, no a la mejora de precios. Lo que está cambiando en Argentina es estructural: el país está dejando de ser exclusivamente una potencia agroexportadora para convertirse también en un exportador relevante de energía.

Mayo de 2026 es, por ahora, el registro más nítido de esa transformación. Y en los próximos años, podrá sumarse también otra turbina: la minería.