Hay un detalle de las Smart TV que muchos usuarios ignoran: cuando las apagas con el mando, en muchos casos no se apagan del todo. Se quedan en una especie de reposo para volver a encenderse más rápido la próxima vez. Eso es un problema. Es cierto que, sobre el papel, parece una ventaja.
Aprietas el botón, la tele enciende antes y no tienes que esperar. Pero con el paso del tiempo, esa supuesta comodidad puede jugar en tu contra si sientes que la Smart TV tarda más en abrir aplicaciones, se mueve con menos fluidez por los menús o responde peor al mando. Por ello, el ajuste que conviene revisar se llama inicio rápido, también llamado Inicio Rápido+, Fast Boot, arranque rápido o encendido rápido según la marca del televisor. Desactivarlo no hará milagros en todos los casos, pero sí que puede ayudar a que la tele haga un arranque más limpio y funcione mejor después de varios días de uso.
El problema está en cómo se apaga la tele Los modelos de ahora, al pulsar el botón de apagado del mando a distancia, no se apagan por completo. Por eso, cuando hay algún problema, los fabricantes recomiendan hasta desconectarla de la corriente para que sí se apague. Esto se debe a que las televisiones se quedan en un modo de stand-by, como tienen otros dispositivos, para que se inicien más rápidamente. El inconveniente está en que su velocidad se ralentiza con el paso del tiempo y, no solo esto, también consumen más energía.
Para que te hagas una idea, hay modelos actuales que gastan entre 5W y 15W en modo standby. Y ya no solo esto, sino que los usuarios notan que aplicaciones como Netflix o YouTube cargan entre 2 y 5 segundos más lentas si esta función se tiene activada. Aquí entra en juego el modo de inicio rápido, el cual está presente en una amplia gama de Smart TV. Básicamente, hace posible lo que comentábamos, que la tele se enciende más deprisa para que no tengas que esperar tanto.
Esto lleva a que, con el uso y el paso del tiempo, el funcionamiento en general del televisor vaya a peor. Es cierto que no es tan preocupante como otros factores, pero es algo que podrás notar al comprobar cómo el dispositivo no tiene la misma velocidad al entrar en apps de streaming o al cambiar de canales. Muchas veces es suficiente con reiniciar por completo la Smart TV: apagar con el mando y desconectarla de la corriente. No obstante, si desactivas el modo de inicio rápido, comprobarás como el rendimiento del equipo va a mejor.
Cómo desactivar el inicio rápido No es algo que esté presente de la misma forma en todos los modelos de televisores. Esta función suele estar oculta entre los menús de la Smart TV. Y, normalmente, se puede encontrar en Ajustes > General > Inicio rápido o similar. Sin embargo, en otros debes investigar más a fondo, como en algunos modelos de LG: Ajustes > General > Dispositivos > Administración de la TV > Inicio rápido .
También se puede encontrar en otras marcas como Samsung o Sony, pero depende del modelo y de la versión del sistema operativo que tengas. Ahora bien, al desactivar esta función, el arranque inicial de la tele será más lento. Pero, notarás como el televisor irá mucho más rápido al instante. Además de que también podrás comprobar cómo con el paso de los días su rendimiento es mejor en general.
Si tienes dudas sobre cómo localizar esta opción, te recomendamos echar un vistazo a nuestras preguntas y respuestas, puesto que es posible que te encuentres con algún inconveniente en el proceso de activación. No obstante, en cuanto lo tengas activado verás que se trata de una de las mejores opciones que podrías configurar en tu televisión inteligente.