Aunque los fans más acérrimos de Dragon Ball se enfaden al escuchar esto, la mejor serie de Akira Toriyama no tenía a Goku como protagonista, sino a la joven Arale, una niña robot que habitaba en Villa Pingüino y que durante 236 capítulos revolucionó el manga de comedia a base de tonterías, humor escatológico y el absurdo que el autor quiso llevar a la primera etapa de Dragon Ball , antes de dejarse llevar por las peleas constantes. Y lo más curioso es que Arale estuvo a punto de no ser ni tan lejanamente carismática como lo fue en Dr. Slump . Dr.
Slump Fecha de estreno 1981-04-09 Series : Dr. Slump Con Mami Koyama Usuarios 3,0 ¡Ncha! ¡Unas gafas! De hecho, Toriyama lo que quería era hacer un manga con un doctor como protagonista, Senbei Norimaki, y que su "hija robot" saliera tan solo en un capítulo (de hecho, primero quiso que fuera un robot gigantesco, pero se le hacía imposible meterlo en las viñetas). Sin embargo, sus editores se apostaron con él que la protagonista de Dr.
Slump tenía que ser Arale . Para la apuesta, Toriyama crearía un manga para participar en la encuesta mensual de la revista Shonen Jump, y si quedaba cuarto o peor, podría desembarazarse de la niña tras el primer capítulo. Quedó tercero, y el resto es historia. Sin embargo, Toriyama no estaba dispuesto a dibujarle las gafas todo el rato porque, al fin y al cabo... ¿Para qué necesitaría gafas un robot?
Le parecía una estupidez (literalmente), pero sirvió para diferenciarla del resto de sus diseños, que siempre le salían iguales. Inicialmente, las gafas eran un simple chiste que el autor odiaba dibujar, pero ya no pudo librarse de ellas porque se convirtieron en uno de sus elementos más reconocibles . Así que, efectivamente, no le quedó otra que aguantarse y seguir haciéndolas una y otra vez. Fuji TV Sin embargo, más adelante agradeció haber seguido con el diseño original, porque tuvo un fuerte impacto en la vida de los niños japoneses, ya que en aquel entonces no era habitual que los héroes de los mangas tuvieran gafas.
Multitud de chavales y chavalas de Japón acabaron mandándole cartas afirmando que ahora se sentían más cómodos y tranquilos por llevar gafas, en lugar de sentir, como antes, vergüenza. Si eres fan de Dragon Ball y nunca le has dado una oportunidad a Villa Pingüino, no lo dudes: ¡Este es tu momento!