La crisis humanitaria en Líbano continúa agravándose. El Ministerio de Salud Pública informó este sábado que el número de fallecidos por los ataques israelíes superó las 4.000 víctimas desde el inicio de la actual ofensiva militar el pasado 2 de marzo. De acuerdo con el más reciente balance oficial, la cifra de muertos asciende a 4.057 personas; mientras que otras 12.121 han resultado heridas en distintas regiones del país. Las autoridades sanitarias señalaron que los datos fueron actualizados tras una nueva jornada de intensos bombardeos ocurrida el viernes.
Entre las zonas más afectadas figuran Nabatiyeh, donde se reportaron 17 fallecidos, y la localidad de Harouf; que registró diez víctimas mortales. Equipos de emergencia continúan trabajando en las áreas impactadas para asistir a los heridos y evaluar los daños provocados por los ataques. La violencia también ha alcanzado a las fuerzas de seguridad libanesas. El Ejército confirmó la muerte de un sargento que había resultado herido en un bombardeo en la localidad fronteriza de Touline.
Además; otro militar falleció este sábado tras ser atacado mientras se desplazaba por una carretera en el sur del país. Violencia sin freno en Líbano Los enfrentamientos persisten pese a la entrada en vigor de una tregua impulsada por mediadores internacionales. Diversos reportes indican que el acuerdo buscaba reducir las hostilidades y abrir una ventana para la estabilidad en la región; aunque los ataques y las acusaciones entre las partes continúan. Por su parte, el movimiento Hezbolá reiteró su compromiso con los términos del alto el fuego, aunque aseguró haber respondido a intentos de incursión en zonas estratégicas del sur libanés.
La organización también denunció que los bombardeos continúan afectando áreas habitadas por civiles. Los voceros de la organización advirtieron de manera categórica que no dudarán en enfrentar con determinación cualquier intento enemigo de expandir la ocupación geográfica en el sur.