La lista Forbes de las grandes fortunas del mundo tiene tantos ceros que es difícil hacerse una idea. Encabeza la lista Elon Musk, con 944.000 milones de euros y entres los diez primeros está Amancio Ortega, con una fortuna estimada de 120.000 millones. Ken Griffin, propietario del fondo Citadel, figura el 38 de este ranking con ‘sólo’ 46.000 millones de euros. Griffin es nuestro hombre.
Cuando la federación de ‘soccer’ de EE.UU. buscaba un seleccionador para afrontar el Mundial siendo sede, el empresario Scott Goodwin, dueño de Diameter Capital, propuso que fuera Mauricio Pochettino. Sólo él podía liderar una revolución en el mundo del fútbol en EEUU. La Federación no podía asumir un proyecto tan serio así que Goodwin propuso aportar una parte del coste del fichaje y llamó al mecenas Griffin para que se involucrase. Es un loco del fútbol que ya había donado 8 millones de euros para construir campos en Chicago y Miami.
Sólo le puso una condición a Poche: que viese la película ‘Miracle’. Cuenta la historia de la victoria del equipo americano de hockey hielo sobre el de la URSS en los JJ.OO. de 1980. Era un milagro. “Why not us?”. ¿Por qué no nosotros? Y ahí está el resultado.
EE.UU. ha ganado los dos partidos del Mundial, desde 1930 que no sucedía. La consecuencia de este inicio tan exitoso es que el precio de las entradas para el tercer partido de la primera fase, el USA-Turquía, han subido un 75% y que van de los 1.600 euros la mas barata a los ¡¡¡55.000 euros!!! El fichaje de Pochettino incluía el staff técnico con el que ha trabajado los últimos veinte años por medio mundo, un cuadro técnico muy periquito, el segundo Jesús Pérez y el mítico portero del RCD Espanyol Toni Jiménez. El preparador físico es el hijo de Pochettino, Sebastiano, que le ha acompañado desde el inicio.
Aún recuerdan en casa cuando el Southampton inglés contrató a Pochettino, que no hablaba ni una palabra de inglés. En casa le hicieron una lista con palabras relacionadas con el mundo del fútbol como primera ayuda, era simbólico pero sirvió. Ha querido el seleccionador que su staff estuviera ayudado por IA (Inteligencia Artificial) tanto en entrenamientos como en partidos. Pochettino utiliza la plataforma de entrenamientos Sportian Performance de Globant que proporciona datos avanzados de partidos, vídeos e información basada en IA en un único entorno de trabajo que apoya el análisis en directo de los partidos.
Un equipo tan digital como el americano entiende estas ayudas como básicas. La cara de Poche antes del debut en el Mundial cuando Donald Trump le llamó para desearle suerte era divertidísima. A ese niño de Murphy, el estado de Santa Fé, al que un día Jorge Griffa y Marcelo Bielsa reclutaron para el fútbol con 14 años después de que le vieran su piernas. “¡Tiene piernas de futbolista!”, exclamaron los dos, contesta al presidente de los EE.UU. con naturalidad pasmosa. Han pasado muchos años desde que acompañado por el difunto Azkargorta seguía el torneo Conde de Godó con Mundo Deportivo mientras soñaba con entrenar a un gran equipo.
Ahora está construyendo el sueño americano