Coches Eléctricos La guerra en Irán ha cambiado por completo los planes de Renault: la demanda de sus coches eléctricos empieza a ser un problema La marca francesa reconoce que los pedidos de eléctricos han crecido hasta un 50% en mercados clave y ya estudia aumentar turnos para poder responder. Renault prepara nuevos movimientos para responder al crecimiento de sus eléctricos. Daniel Vega 20/06/2026 11:00 Actualizado a 20/06/2026 11:00 Añadir Híbridos y Eléctricos.com como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora Renault está empezando a notar un repunte inesperado en la demanda de sus coches eléctricos en algunos de sus mercados europeos más importantes. La propia compañía ha reconocido que los pedidos han aumentado con fuerza en países como Francia y Alemania, hasta el punto de obligar al grupo a revisar sus previsiones para los próximos meses. El impulso llega en un momento delicado para el mercado energético, con el precio de los combustibles afectado por la tensión internacional en Irán. Para Renault, sin embargo, la situación también confirma que el coche eléctrico gana peso como alternativa real cuando el coste de uso de los modelos de gasolina y diésel vuelve a estar bajo presión.
Los pedidos de eléctricos de la marca han crecido alrededor de un 50%. Renault estudia aumentar turnos por la demanda de eléctricos François Provost, CEO del Grupo Renault, ha confirmado en una entrevista con Reuters que los pedidos de eléctricos de la marca han crecido alrededor de un 50% en mercados como Francia y Alemania desde el inicio de la guerra en Irán. El fabricante francés considera que parte de este aumento responde al encarecimiento de los carburantes, aunque también encaja con una tendencia de fondo que ya se estaba consolidando en Europa. El grupo asegura que tiene garantizado el suministro de baterías, pero la subida de la demanda está tensionando su capacidad industrial y la de sus proveedores.
Por ese motivo, Renault ha creado un grupo de trabajo específico y se plantea añadir nuevos turnos durante el segundo semestre en sus plantas de Douai y Maubeuge, en Francia, y Novo Mesto, en Eslovenia. El dato llega en un contexto favorable para el eléctrico en Europa. Entre enero y abril, las matriculaciones de coches eléctricos puros crecieron un 29% en el mercado europeo, con países como Francia y Alemania entre los más relevantes para Renault. La marca asume que el tirón podría moderarse si baja la presión sobre los combustibles, pero ya ha revisado sus previsiones al alza.
Las baterías LFP serán una pieza clave para abaratar la gama La siguiente fase de Renault pasa por reforzar el uso de baterías LFP, una tecnología más asequible que las NCM y sin materiales como el níquel o el cobalto. Provost ha señalado que le gustaría que la gigafactoría de Envision AESC en Douai incorporase este tipo de celdas, lo que permitiría producir eléctricos más competitivos dentro de Europa. Renault ya cuenta con CATL y LG Energy Solution como proveedores para esta tecnología, y su objetivo es extenderla a buena parte de su gama eléctrica. Modelos como el Renault 5, Renault 4, Mégane E-Tech o Scénic E-Tech podrían recibir versiones de acceso con baterías LFP, una solución pensada para ajustar precios sin renunciar a una autonomía suficiente para el uso diario.
Renault podría estar preparando versiones de acceso con baterías LFP. La marca también prepara mejoras en carga y eficiencia para corregir algunos de los puntos más sensibles de la generación actual. La combinación de baterías más baratas, versiones de entrada más accesibles y tiempos de carga más reducidos puede ser clave para ampliar el público potencial de sus eléctricos en los próximos años. España entra en los planes eléctricos de Renault Renault también trabaja en una nueva plataforma para eléctricos de mayor tamaño.
La arquitectura RGEV Medium 2.0 está prevista para 2028 y servirá como base para futuros modelos como los próximos Scénic/Austral y Rafale, con producción asignada a la planta de Palencia. Esta plataforma permitirá incorporar sistemas de 800 voltios, cargas del 10 al 80% en unos 15 minutos y autonomías de hasta 750 kilómetros WLTP, según la configuración. Con ello, Renault busca dar un salto importante en eficiencia, autonomía y costes frente a la generación actual. El aumento de pedidos en Europa llega, por tanto, en plena reorganización de la ofensiva eléctrica de Renault.
La marca tiene ahora el reto de transformar ese interés en capacidad productiva, precios más competitivos y una gama más amplia, con el coche eléctrico como uno de los ejes centrales de su estrategia industrial. Temas Renault Coches Eléctricos