Museo del Che en La Pastera casi 20 años compartiendo historia

Museo del Che en La Pastera casi 20 años compartiendo historia

“De algún modo, La Pastera tiene una fuerte carga simbólica; repasando la historia puedo decir que mucho más que 18 años. Porque, bueno, si nos remontamos a los orígenes, es el punto 0, es la pasada de Ernesto Guevara y su amigo Alberto Granado, y la solidaridad de los trabajadores de la localidad”, comenta para Prensa Latina su director Darío Fuentes. Al pasar por esos lares patagónicos, necesitaron pernoctar, pero nadie les dio lugar, y encontraron en ese viejo galpón al sereno que les abrió la puerta para que pudieran dormir aquella noche, y se quedaron una semana; les gustó el entorno, vivir esa experiencia andina, cuenta Fuentes. «La Pastera, Museo del Che» fue inaugurado el 20 de junio de 2008 en el marco de los festejos por el 80 aniversario del nacimiento de Ernesto «Che» Guevara. Lo acoge un galpón de madera de 1946 en San Martín de los Andes dentro del predio de la Administración del Parque Nacional Lanín, usado originalmente para guardar pasto para caballos, de ahí su nombre “La Pastera”, recuerda su director.

El Che y Alberto pasaron por allí durante su primer viaje en moto por Latinoamérica en el verano de 1952. El espacio nació a partir de un convenio de comodato entre la Asociación Trabajadores del Estado y la Secretaría de Parques Nacionales. Pasaron los años, el local soportó dictaduras, lo quisieron tirar abajo, intentaron venderlo, hasta que ATE llega y cumple ese deseo de armar un espacio de homenaje al Che, y después de acondicionarlo el 20 de junio de 2008 lo inauguramos con la presencia de su hija la doctora Aleida Guevara. El sitio -continúa- ha recibido las visitas de muchas personas vinculadas con el Che como su hermano Juan Martín Guevara, su amigo Calica Ferrer, Yola Guzmán; “hasta tuvimos mostrando un tiempo La Poderosa, la moto que usó en periplo latinoamericano”.

Al asumir como director de la institución histórica-cultural, Fuentes se dedicó a sostener las puertas abiertas de este lugar; “se hizo en un contexto difícil ante amenazas incluso juicios, pero seguimos con las puertas abiertas del museo, cumpliendo el sueño de los pioneros y de los fundadores, que sea un faro de divulgación del pensamiento revolucionario del Che”. Fuente y su equipo organizan frecuentes actividades, jornadas hasta de literatura, cine y musicales, “para seguir hablando del Che, y así hablamos de utopías y esbozamos un mundo mejor cuando hoy nuestra América querida, nuestra patria grande y nuestras patrias chicas, están siendo agredidas por el imperio. “Y, bueno, continuar hablando del Che es seguir resistiendo, es seguir soñando, es seguir pensando en un mundo en el que uno pueda sentir la injusticia de cualquiera, en cualquier lugar, como propia”, concluyó el director del museo. car/mh