El comunicado emitido esta tarde por el Real Madrid negando contactos con el entorno del jugador francés del Bayern de Múnich, Michael Olise, tiene una clara explicación. El club que preside Florentino Pérez no quiere actuar en modo alguno al margen de la normativa actual. En este caso conforme lo que establece Estatuto de Transferencia de Jugadores de FIFA. Ya lo hizo cuando anunció que había realizado una oferta al Atlético de Madrid por Julián Alvárez, y lo repite ahora con el internacional galo.
Los dos son jugadores con contrato en vigor. En el caso de Olise, está ligado al equipo bávaro hasta junio del 2029. Y cualquier contacto con el entorno del jugador al margen del club actual, implica exponerse a duras sanciones disciplinarias de FIFA. El artículo 18 del citado Estatuto relativo a "Disposiciones especiales relacionadas con los contratos entre jugadores profesionales y clubes" deja bien claro que " Un club que desee concertar un contrato con un jugador profesional debe comunicar por escrito su intención al club del jugador antes de iniciar las negociaciones con el jugador." Sólo puede hacerlo directamente con el futbolista dentro de los seis últimos meses de contrato: "Un jugador profesional tendrá la libertad de firmar un contrato con otro club si su contrato con el club actual ha vencido o vencerá dentro de un plazo de seis meses.
Cualquier violación de esta disposición estará sujeta a las sanciones pertinentes."