Respirar el mundo: La Habana celebra el pulso milenario del yoga

Respirar el mundo: La Habana celebra el pulso milenario del yoga

Bajo el lema “El yoga para un envejecimiento saludable”, la Embajada de la India en Cuba, en colaboración con el Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (Inder), tejió una jornada que trascendió la rutina física para convertirse en un acto de armonía colectiva, guiado por el maestro Eduardo Pimentel, que condujo cada movimiento como si fuera una nota en la partitura del equilibrio. El encendido de la lámpara ceremonial marcó el inicio de la duodécima edición de una celebración que ya no es símbolo aislado, sino una corriente viva que atraviesa más de 190 países desde aquella resolución de la Asamblea General de la ONU en 2014, impulsada por la India y respaldada por 175 naciones, entre ellas Cuba, donde la práctica ha echado raíces con singular naturalidad. En la emblemática instalación capitalina, practicantes activos desplegaron posturas que parecían dialogar con el tiempo mientras reafirmaban que el yoga, más que disciplina física, es un puente entre generaciones y culturas, una práctica atemporal que respira en la diversidad del mundo contemporáneo. El embajador extraordinario y plenipotenciario de la India en Cuba, Su Excelencia T.

Armstrong Changsan, definió el yoga como “un regalo invaluable de la antigua tradición india” y subrayó que encarna la unidad entre mente y cuerpo, pensamiento y acción, alejándolo de la simple noción de ejercicio para situarlo como herramienta integral en la vida moderna. En sus palabras a Prensa Latina, el diplomático destacó que la práctica “ha encontrado un terreno fértil en Cuba”, donde dialoga con la vocación de la Isla por la prevención en salud, al tiempo que la calificó como una de las múltiples expresiones de la relación bilateral, convertida en un lenguaje universal de conexión humana y en una forma contemporánea de diplomacia cultural. El encuentro no solo promovió hábitos saludables, sino que sembró la idea de que aprender el arte de envejecer con elegancia y de manera saludable es una práctica cotidiana sostenida por disciplina y conciencia, una filosofía que trasciende el tapiz y se instala en la vida diaria, apuntó el diplomático. Así, entre respiraciones sincronizadas y silencios elocuentes, La Habana volvió a demostrar que el yoga no es únicamente herencia de la India, sino un patrimonio compartido que enlaza pueblos, equilibra cuerpos y revela, en cada postura, la posibilidad de un mundo más armónico. rob/blc