The Room, the Room, the Room is on fire

The Room, the Room, the Room is on fire

Hay partidos que marcan la carrera de los porteros. Y este Mundial es un ejemplo de ello. Si Vozinha fue el gran protagonista en la primera jornada por su partido ante España, que le llevó a ser un fenómeno a nivel de seguidores en las redes sociales, Eloy Room, a sus 37 años, entró en la historia por la puerta grande al ser el gran responsable de que la pequeña isla de Curazao lograra sumar el primer punto de toda su historia. Un hecho absolutamente inesperado.

Más incluso por el precedente. Curazao entró en el Mundial encajando un 7-1 frente a Alemania, un partido en que Room ya dejó alguna pincelada de su talento, pero que quedó empañado por la cantidad de goles que terminaron cayendo al conjunto de un Dirk Advocaat que se emocionó con el único tanto de su equipo. Más lo estuvo con el punto logrado ante Ecuador. 'The Room, the Room, the Room is on fire', como casi dice la canción Follow the Leader (y es que la palabra original es 'roof') de los The Soca Boys. Eso debió de cantarse en las gradas del Kansas City Stadium.

Porque Eloy Room, a sus 37 años, estuvo a una parada de igualar el récord histórico logrado por Tim Howard en una Copa de Mundo. El estadounidense hizo 16 intervenciones ante Bélgica en 2014, Room se quedó en 15. Pero la gesta es mayor, pues lo hizo en 90 minutos, mientras que en el caso de Howard se llegó a la prórroga, encajó dos goles y acabó eliminado. Es más, es la primera vez en un Mundial que un país dispara 15 veces entre los tres palos y es incapaz de anotar.

Especialmente destacadas las tres que le sacó a otro veterano de guerra como Valencia, capitán ecuatoriano, que ponía al final cara de absoluta incredulidad y más porque, en la única que parecía que se le escapaba, la salvó el larguero. Acabó el partido y, como es lógico, todas las miradas se fueron a por Room. Y todos sus compañeros. No era para menos, en la locura reinaba lo que había realizado el meta nacido en Nijmegen (Países Bajos).

Vistió en las categorías inferiores la 'Orange', hizo carrera en la Eredivisie pero el junio de 2015 decidió jugar para el país de su padre, Curazao. Y en su defensa de la camiseta número 72 decidió entrar en la historial, no solo de la pequeña isla, sino de todo un Mundial.