No ha podido arrancar mejor la selección española el importante partido de este domingo ante Arabia Saudía. El decepcionante empate ante Cabo Verde ha servido para que la Roja haya salido más que enchufada, muy reconocible, y en apenas 24 minutos ha sentenciado el duelo con un inapelable 3-0 con el que se ha llegado a la pausa de hidratación. Y en lo que llevamos de encuentro ya hay un nombre que focaliza el protagonismo, Mikel Oyarzabal al que se le caen los goles con la Roja. El delantero de la Real ha marcado dos tantos en apenas dos minutos (22' y 24'), dos dianas de killer, de pillo, en boca de gol, sin perdonar y reivindicándose a lo grande para tapar las críticas que se vertieron tras el debut.
En la primera diana del ariete vasco, peinó Oyarzabal el córner en el primer palo, chutó Dani Olmo en el primer rechace, volvió a quedar la bola suelta, tocó Laporte, le cayó el segundo rechace a Oyarzabal y el killer de la Real le pegó con el exterior para hacer el segundo. Y su segunda diana, otra de depredador total. Centro al segundo palo, tocó Cucurella de cabeza, habilitó Dani Olmo también de cabeza y en el segundo palo la enchufa Oyarzabal con el alma. Goleador y además, asistente.
Y es que Oyarzabal ha puesto un pase de oro a Lamine Yamal, el que nunca falla y que hoy ha vuelto para abrir el melón, para avanzar a la Roja en los primeros suspiros del encuentro contra Arabia. Su brutal arranque de hoy, 24' para enmarcar, contrastan con la primera media hora del partido inaugural de la Roja, periplo en el que el punta realista no tocó el balón. Y tuvo incluso el tercero en el 35' Oyarzabal pero su colocado disparo lo escupió el travesaño. Brutal el realista.