La selección de Cabo Verde es un regalo para el fútbol, desengrasante, auténtica, competitiva, divertida. Empató a dos con Uruguay dando una versión ofensiva y provocando una corriente de simpatía que trasciende a Vozinha y sus 15 millones de seguidores. Sirvió el empate contra España para que el mensaje de Bubista calase entre sus futbolistas. “Aquí no hay ningún monstruo con siete cabezas, sólo futbolistas como vosotros”. Se han enfrentado los caboverdianos a dos selecciones campeonas del mundo en su debut mundialista: dos empates y en Miami pudo ser muchísimo más.
El combinado de Cabo Verde salió a jugar desacomplejado, eufórica, armando contragolpes con facilidad, desbordando Monteiro con elegancia y aturdiendo a una Uruguay con intención pero sin acierto. No tardó Kevin Pina en hacer historia cuando sólo habían transcurrido 20 minutos de partido. Bentancur realizaba una dura falta fuera del área que el centrocampista Pina visualizó como el momento de su vida. Colocó el balón, una falta directa a 31 metros, y sorprendió a Muslera con la complicidad de la barrera de dos que se abrió.
El trallazo pasó entre los dos uruguayos a 125 kms/hora. Con todo envió el balón al fondo de la red el caboverdiano que corrió a celebrarlo con el banquillo y con la grada que ocupaban sus compatriotas. Nunca en la historia de la FIFA habían jugado dos selecciones que no suman más de 4 millones de habitantes entre las dos. Y el Hard Rock estaba lleno.
Ese gol pasa a formar parte de una historia que está siendo preciosa. Uruguay parecía noqueada, sin capaz de anular el entusiasmo de los africanos. Benchimol se atrevía hasta con taconazos que provocaba el delirio de su grada, en clara minoría con la uruguaya, hasta que en el 43' Maxi Araujo un rechace en el área de Vozinha que había golpeado al poste tras un remate de Bentacour al palo. Se quejó Cabo Verde porque Arcanjo estaba en el césped pidiendo ser atendido e incluso Fede Viñas le estaba ayudando a estirar pero cuando vio que su equipo atacaba, dejó ‘colgado’ a Arcanjo.
Sólo ocho minutos después acabando el tiempo de descuento castigaba La Celeste con un gran gol de Agustín Canobbio que recogió un balón en el área para definir con tranquilidad. Cabo Verde había jugado sin complejos y así afrontó la segunda parte con un primera oportunidad de Cabral con un disparo desde fuera del área. Un error en defensa de los charrúas en el 15 de la segunda habilitaba a Helio Varela que superaba la salida del portero uruguayo para marcar un golazo. Monteiro probaba con un disparo que se iba por poco.
Uruguay se rehacía en los minutos finales pero sin tiempo para deshacer el empate. Una falta peligrosa sobre Nico de la Cruz ponía tensión pero Valverde enviaba alto el balón.