Al Barça también le ofrecieron a Bernardo Silva, a Cucurella, a Dumfries y a Konaté pero no se los 'levantó' el Real Madrid sino que fue el club azulgrana el que no los consideró fichajes prioritarios A Bernardo y a 'Cucu' se les dijo que debían esperar porque el fichaje más necesario era el del delantero centro y que sus contrataciones estaban supeditadas a condicionantes deportivos, económicos y de calendario: no quisieron esperar El FC Barcelona tiene una hoja de ruta en el mercado que pasa principalmente por el fichaje de un sustituto del polaco Robert Lewandowski de nivel ‘top’. El favorito de Deco y Hansi Flick es Julián Álvarez (26 años), delantero del Atlético de Madrid. Esa es la gran prioridad del Barcelona y en ello está, con el consiguiente freno de sus movimientos por el Mundial, dado que Julián está en plena competición con Argentina. El club azulgrana ya ha fichado a Anthony Gordon (25 años) por 70 millones más variables del Newcastle, apuntalando la posición de extremo izquierdo e incluso la de ‘9’ porque el inglés también puede actuar ahí.
En ese contexto, tras ganar dos Ligas seguidas, y teniendo también bien atados a los futbolistas más importantes del equipo (Lamine Yamal, Raphinha, Pedri, De Jong, Gavi, Fermín, Cubarsí, Koundé, Eric Garcia, Joan Garcia), al Barça le surgieron oportunidades de mercado vía ofrecimientos. Futbolistas buenos pero que no eran opciones prioritarias en sus planes sino sobrevenidas. Pero como el Madrid se movió y fichó a alguno de ellos, ha empezado a circular un ‘mantra’ interesado desde altavoces blancos para erosionar al Barça: “Florentino os ha pintado la cara con Bernardo Silva, Cucurella y hasta con Dumfries”. La realidad es que no pinta la cara quien quiere sino quien puede y que Pérez tuvo que ponerse a fichar como un loco después de salir escaldado de unas elecciones convocadas por él mismo a su medida en que uno de cada tres votantes se decantó por darle la espalda y votar al semidesconocido Enrique Riquelme.
Es lo que tienen dos temporadas en blanco incluso para el ‘ser superior’. Las urgencias eran de Pérez y del Madrid La realidad es que el que tenía urgencias por esas dos temporadas en blanco en que el Barça le ha ganado de forma directa dos Ligas, dos Supercopas de España y una Copa del Rey era Pérez. Además, debía arreglar el desaguisado de echar a dos entrenadores con sello de leyendas blancas (Xabi Alonso y Arbeloa) en una sola temporada. Y por si fuera poco, debía corregir los fichajes carísimos de Huijsen (59 millones), Carreras (50 millones), Mastantuono (63 millones) y Alexander-Arnold (10 millones).
Esa prisa por fichar a Mourinho, Bernardo Silva, Cucurella, Dumfries y Konaté para lavar la imagen de dirigente superado ahora se quiere tornar, desde sus altavoces más descarados, en una pintada de cara al FC Barcelona. Y no cuela porque para el Barça, esos fichajes no eran prioritarios. Vayamos por partes. Bernardo Silva (31) se ofreció al Barça con mucha potencia y por muchas y variopintas vías porque su sueño era jugar de azulgrana desde hace varias temporadas y confiaba en poder lograrlo este verano como agente libre.
Pero desde el club azulgrana fueron claros con él: debes adaptarte a un determinado salario, a unos ‘timings’ en que no eres el fichaje más urgente y debes saber que difícilmente serás titular. En la banda derecha, como suplente de Lamine, no se le veía capacidad física para ir arriba y abajo a sus 32 años. En la media, De Jong, Pedri y Gavi estaban por delante de él a ojos de Flick, lo mismo que sucede en la media punta con Olmo y Fermín. Vamos, que no era prioritario por motivos obvios.
Aún así, el Barça estudió su incorporación como complemento de lujo, pero a Bernardo le entró la prisa y empezó a negociar con el Atlético de Madrid aunque jugar con Simeone no fuese su sueño y, al final, se echó en brazos de Mourinho cuando Florentino sacó la chequera y subió la apuesta para fardar de que se lo quitaba al Barça. El sueño ya no importaba pero en el Camp Nou lo encajaron sin dramas porque el luso no era una prioridad. Con Cucurella (27) pasó lo mismo. El lateral catalán quería salir como fuese del Chelsea y se ofreció al Barça.
De nuevo se recogió el guante, se estudió la propuesta y se dijo la verdad: que era un jugador que gustaba pero no era una prioridad sino que lo es Cancelo (que maravilló a un incrédulo Flick desde que llegó en enero) y además que debería salir Balde para hacerle un hueco y ni él lo ha pedido ni el club se lo va a pedir. Vamos, que el tema iría para largo y quizás ni evolucionaba. Y a ‘Cucu’, que también se ofreció al Atlético, le entró la prisa (y eso que su entorno decía que iba a esperar al Mundial) como a Bernardo Silva y en cuestión de día y medio cerró su fichaje por el Madrid tras llamarle Mourinho a la concentración de la selección española en Estados Unidos. En el Barça se le considera un muy buen jugador, pero hasta ahí.
Si se va al Madrid, sin dramas porque no estaba en la hoja de ruta del mercado. Con Dumfries y Konaté ni se planteó el fichaje Otro que fue ofrecido fue Dumfries (30), el lateral derecho holandés. Y el Barça no jugó esa carta porque en la derecha tiene a Koundé, y le considera mejor a nivel defensivo, y las opciones de Eric, Fort, Espart y hasta Araujo. Va servido y no quería gastar (20 millones le ha costado al Madrid) en una posición que considera cubierta.
Si Koundé pide irse o llega una gran oferta que valide el francés ya se verá, pero ahora no hay necesidad. Por tanto, otro jugador que se llevó el Madrid sin que se moviese el Barça. Por ser ofrecido, lo fue hasta Konaté (27), otro fichaje blanco. Pero el Barcelona declinó el ofrecimiento porque sus características no le convencen.
La reflexión del club es clara: si interesan dos agentes libres conocidos desde hace meses como Bernardo y Konaté, es difícil que se escapen. En resumen, que en el Barça lo tienen claro: quien tenía las urgencias de fichajes por sus malas temporadas, la mala imagen electoral de su presidente y sus últimas compras fallidas y caras era el Madrid. Y que si ha fichado jugadores que el Barça ha manejado porque se los han ofrecido pero no ha considerado prioritarios, no se puede decir que se los ha quitado. En resumen, que no pinta la cara quien quiere sino quien puede.
Si le hubiese levantado el Madrid a Julián Álvarez ya sería otro cantar, pero ahí la cacareada oferta de Florentino nació muerta y dio cuenta de ello el mismo Real Madriden un comunicado surrealista. Lo que escama en el Camp Nou es que haya voces culés que compren el relato blanco conociendo la realidad. Pero claro, de algo hay que debatir y polemizar.