En la misiva, los mandatarios nicaragüenses destacaron la trayectoria revolucionaria de Valdés y su compromiso con el pueblo cubano, al tiempo que resaltaron su legado de lucha, dignidad y firmeza. “Celebramos la vida digna y plena, entregada al pueblo, a la Revolución Cubana y a los pueblos luchadores del mundo”, expresaron Ortega y Murillo. Los copresidentes recordaron los encuentros sostenidos con el histórico dirigente cubano tanto en La Habana como en Nicaragua, y evocaron especialmente su participación en las celebraciones del 45 aniversario del triunfo de la Revolución Popular Sandinista. Asimismo, resaltaron su condición de militante revolucionario “indoblegable e inclaudicable”, así como su valentía y compromiso con los ideales de la Revolución Cubana. En el mensaje, las autoridades nicaragüenses trasladaron sus sentimientos de solidaridad a los familiares de Valdés, al pueblo cubano y a sus autoridades. “Nuestros sentimientos fraternales y solidarios a su familia, a su pueblo, a las autoridades indeclinables del pueblo de Cuba”, señala el texto.
También afirmaron además que el legado del comandante revolucionario perdurará junto a las enseñanzas de los líderes históricos de la Revolución Cubana. “Vive nuestro hermano y amigo Ramiro. Viven, por supuesto, todas las lecciones de gallardía infinita de Fidel y Raúl, y desde ellos el camino victorioso de esa Revolución hermana que indudablemente seguirá venciendo”, concluye el mensaje. Vinculado desde muy joven a las actividades revolucionarias, Ramiro Valdés participó en hechos decisivos de la lucha insurreccional dirigida por el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro. ga/ybv