Con 19 años, Raphinha participaba con la selección sub-20 de Avaí en una concentración que servía para que ojeadores descubrieran talentos. Llevaba días fuera de casa y tuvo una lesión muscular que le condenó al banquillo. Estaba desesperado. Tanto que llamó a su familia para decirle que regresaba a casa.
Su madre Lisiane le dijo que le quería mucho pero que si renunciaba a su sueño tendría que trabajar en un trabajo normal. Fue todavía más directa: “Quizás has olvidado lo que realmente quieres en la vida”. Un trabajo normal es lo que Lisiane había hecho desde niña. En la favela de Restinga, en Porto Alegre, los trabajos no duran para toda la vida.
Cajero en un supermercado, reponedor, en una peluquería recogiendo... eran los empleos a los que podía aspirar Raphinha porque desde los 7 años que empezó a jugar a fútbol era lo único a lo que se quería dedicar, así que había dejado los estudios. El extremo era tan flaco que lo habían descartado todos los grandes clubes, ni siquiera querían dejarle probar. Siguió en la concentración. Decidió que nunca más abandonaría un sueño.
Desde que notó el pinchazo en la región posterior del muslo derecho en el partido contra Haití que el azulgrana no ha dejado de pensar. La resonancia confirmó la lesión pero sin más plazos que lo que marque el trabajo con los fisioterapeutas. Octavos de final del Mundial (4 al 7 de julio) es lo que visualizan. Una Copa del Mundo tan larga como esta, con tantos equipos, tantos días entre partido y partido, permite contar con más días de plazo para recuperaciones.
La seleçao cuenta con un médico especialista en medicina del deporte, el doctor Rodrigo Lasmar, que es una eminencia. En el equipo de fisioterapeutas está Rafael Martini, que acompaña a Neymar desde hace diez años y ha sido el que ha llevado su recuperación. Neymar podrá estar ya en el banquillo de Brasil ante Escocia. En este grupo también se incorporó Ricardo Sasaki, otro número uno en recuperaciones como la del crack del Barça.
Cuenta en el centro de New Jersey con toda la aparatología para un trabajo perfecto. Raphinha hace años que trabaja con un psicólogo que le ha ayudado en situaciones de duda. Realiza consultas para saber cómo orientar los procesos de estrés derivados de una carrera tan competitiva como es el fútbol. En la seleçao cuenta además con el cariño de un grupo que le tiene muchísimo afecto.
Vinicius ha sido el primero en volcarse con el azulgrana y el que le anima para regresar lo antes posible a los entrenamientos. Los mensajes de la seleçao es que le van a esperar, que estarán en USA hasta el 19 de julio, cuando se dispute la gran final a apenas 20 minutos de su hotel de concentración. Raphinha es plenamente consciente que este tipo de lesiones musculares son imprevisibles pero su motivación es total. Ancelotti también está siendo súper cariñoso con el futbolista.
El técnico tiene que decidir si Luiz Henrique entra por Raphinha ante Escocia o se decanta por Rayan, una opción que también está sobre la mesa. Que juegue Neymar y cambie el dibujo táctico es otra posibilidad para una canarinha en construcción