Le entré un poco de lado a Lou's Lagoon. El motivo es que no me gustan mucho los juegos en los que hay que craftear demasiado. Me parece que nunca conecté con Fallout 4 por culpa de esto. Las mecánicas de recolección y creación me aburren muchísimo porque me parece que son torpísimas.
Creo que añaden demasiados pasos innecesarios que ralentizan mucho el avance natural de la aventura. Esto va por gustos, claro. También me enfada cuando cumples una misión en un JRPG y tienes que regresar al pueblo a decir que ya lo has hecho. Ya era bastante rollo tener que llevar tus 12 cabras al establo, ¿también tengo que hacer un viaje rápido para decirte que lo he hecho?
Total, que por culpa de esto empecé a jugar a Lou's Lagoon con bastante desgana porque hay que hacer mucho crafteo. Por fortuna, el videojuego introduce varias ideas que han logrado quitarme este prejuicio de encima. Lou's Lagoon se viste de un cierto encanto cozy. Ser un juego relajadito implica quitarse de encima rutinas tediosas, puesto que todo tiene que dar placer.
Así que aquí no hay que picar, matarse por encontrar una pala o una escoba. La protagonista que manejamos lleva un cañón que recuerda muchísimo al de portales de Portal. Simplemente, dispara hacia lo que sea, lo descompone en partes y se queda con sus materiales. Luego puede soltar estos materiales donde necesita y así crea puentes, puertas, arregla hélices, etc.
De verdad, ¡bendita tecnología mágica! Jugar a Lou's Lagoon es moverse de forma ágil por todo el entorno recolectando y volviendo a poner cosas en su sitio sin nada que corte el flow. Por supuesto, luego existe una máquina para refinar materiales y conseguir elementos más útiles y de mayor calidad, pero es un videojuego en lo que importa es el ritmo. Quiere que juegues rápido, que corras, que saltes, y eso se agradece.
Justamente por este diseño jugable, rápidamente descubrirás que lo más chulo del juego, y lo que quiere que hagas, es que explores a buen ritmo. Desde el principio tienes desbloqueado el salto doble, no hay daño por caída y luego conseguirás otros útiles para planear y moverte con más agilidad. La Arremolinadora, que es como se llama la pistola, también puede ser usada para otras cosas, como recuperar lo robado de un animal que a veces aparece para molestar. Estéticamente, el juego tiene ese encanto entre The Legend of Zelda: Breath y Studio Ghibli con algo de cartoon que, la verdad, yo creo que podemos llamarlo ya estilo Chibig, porque el estudio de videojuegos español clava este aspecto visual con juegos como su Bel's Fanfare, uno de los videojuegos españoles con mejor pinta que están a punto de salir.
Lou's Lagoon tiene la energía de estos dos referentes. Está esa exploración libre de Breath of the Wild, solo que limitada a pequeñas islas, y también algo que no he visto todavía en los juegos que se fijan en Ghibli. ¿Recuerdas aquella mítica frase de "prefiero ser un cerdo a ser un fascista"? Lou's Lagoon no se mete en estas cuestiones (molaría), pero sí que pone a tu disposición un fantástico hidroavión para surcar los mares. Y no menciono aquí a Porco Rosso por nombrar, es que nuestro anfitrión y el que nos presta el vehículo tiene todas las vibras de este fantástico personaje.
El puntito Porco Rosso de Lou's Lagoon me ha gustado Con el avión y la Arrejuntadora, emprendemos un viaje entre islas, surcando la tempestad y recogiendo cosas y montando otras a toda velocidad. Para animar las cosas, el título incluye minijuegos. No podía faltar el de pasar por dentro de aros a lo Superman 64 (que mucho decir que es mal juego, pero bien que sus aros están en todas partes); todo un clásico. También se agradece muchísimo lo bien tratados que están los cielos y los biomas.
Aunque el videojuego no sea ninguna virguería técnica, hace un muy buen uso de los grises, los azules, los verdes, los naranjas y los rojos para que nos dé mucho gustirrinín descubrir nuevas islas o, simplemente, emprender el vuelo. Para configurar más nuestra aventura, tanto nuestra protagonista como el propio avión se pueden modificar a placer con un sencillo editor. Lou's Lagoon tiene una historia. Nuestra misión es descubrir qué le ha pasado a Lou, por qué está desaparecido.
Con esto, el juego acabó por hacerme clic. Me gusta que un título muestre el núcleo de su propuesta a las claras, y el de este es explorar. Su trama te obliga a ello, el crafteo y sus mecánicas tan ágiles también y, por supuesto, su hidroavión. En resumen, me he llevado unas muy buenas impresiones con Lou's Lagoon.
Eso sí, es un juego que no creo que vaya a alucinar a los amantes del crafteo, ya que está todo muy simplificado en pos del flow. Aunque lo que cuenta me gusta, sí es verdad que el título tiene un ritmo algo lento, demasiados marcadores y le cuesta soltarte el brazo para que juegues a tu ritmo. Salvo estos problemillas, creo que la propuesta es sólida e interesante. Si lo que lees llama tu atención, es uno de los juegos que puedes probar gratis en Steam gracias al último festival de demos de la plataforma.
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