El Estado de Excepción decretado por el gobierno de Rodrigo Paz entró en vigor en la madrugada del 20 de junio, con el desbloqueo de los principales puntos de conflicto a nivel nacional como primera acción oficial. Durante la implementación de la disposición, la polarización entre quienes apoyan y rechazan el Estado de Excepción ha enfrentado nuevamente a los bolivianos, profundizando las divisiones sociales. Los movilizados, aún presentes en los puntos de bloqueo, interpelaron al gobierno frente a las fuerzas militares y policiales por la violencia que, según denuncian, ejerce el Ejecutivo con esta determinación. Amas de casa, vecinos y organizaciones autoconvocadas manifestaron su rechazo a las políticas del gobierno y renovaron el pedido de renuncia de Rodrigo Paz Pereira como salida a la crisis que atraviesa Bolivia.
Pese a que el gobierno, dictó un estado de excepción, indígenas, campesinos y organizaciones sociales, denuncian la vulneración a los Derechos Humanos, lo que va profundizando la crisis que atraviesan los bolivianos. Sdenka Saavedra, La Paz frr/tqi