La comodidad de contratar servicios digitales con un solo clic ha hecho que suscribirnos, tanto a plataformas como a bancos u operadores, sea más fácil que nunca. Pero esta facilidad a la hora de dar la bienvenida tiene también su problema a la hora de querer darse de baja del servicio. Estas dificultades que ponen las plataformas, como en este caso DAZN, se llevan a cabo para tratar de retener al cliente y evitar que se vaya y cancele su suscripción al servicio. Así lo hemos podido ver con el último caso que más revuelo está generando en las redes sociales, con el streamer y creador de contenido The Grefg como principal damnificado.
DAZN le retiene La polémica ha estallado tras la denuncia pública de David Cánovas, conocido internacionalmente en internet como Grefg o The Grefg. El creador de contenido murciano ha utilizado sus canales oficiales para visibilizar el enrevesado protocolo que la plataforma de streaming deportivo DAZN impone a quienes intentan tramitar una baja. El detonante de la situación tiene como protagonista el Mundial de 2026, ya que, habiendo abonado ya la mensualidad correspondiente para disfrutar del torneo, el streamer procedió a cancelar la renovación automática de los meses posteriores para evitar cobros que no quería en su tarjeta bancaria. Según relató el propio Grefg a través de sus historias en redes sociales, el proceso se convirtió en un proceso que entró en bucle y que derivaba de un lugar a otro.
Tras pasar por múltiples pantallas y pulsar repetidamente el botón de anulación, el sistema de DAZN mostró una pantalla emergente con una consigna clara: «Hablemos primero». A partir de ese momento, la plataforma retiraba al usuario la autonomía legal de gestionar su cuenta por vía web, obligándole de manera vinculante a hablar por teléfono con un agente o a iniciar un chat interactivo con un operador humano en tiempo real. La única alternativa disponible en la pantalla para no iniciar dicha conversación era pulsar el botón de «Mantener mi suscripción». Terreno Viral@terrenoviralGrefg, sin dar crédito, publica en stories los impedimentos que le ha puesto la plataforma DAZN para cancelar su suscripción, teniendo obligatoriamente que hablar y dar explicaciones a un agente real.“Es lo más heavy que he visto con el tema de las suscripciones.” https://t.co/wcldyNcepJ 21 de junio, 2026 • 00:03 29.8K 71 ¿Por qué hacen esto?
Este tipo de diseños de interfaz obliga al consumidor a someterse a un proceso de persuasión comercial sin que él lo desee, evidentemente, extendiendo una gestión técnica que normativamente debería completarse de forma simétrica a la del alta en el servicio. Una vez que el usuario se ve forzado a abrir el chat con un agente real, estos son los pasos que sigue el agente, tal y como ha relatado el propio Gregf en su vídeo: - Motivo de la baja: El operador exige explicaciones detalladas sobre las razones de la marcha, ignorando las primeras negativas del cliente, quien solo quiere cancelar su suscripción sin dar explicaciones. - Contraoferta económica: Ante la insistencia del usuario en darse de baja, el sistema aplica un protocolo de rebajas de tarifa o promociones exclusivas para animarle a quedarse en el servicio. - Pausa de 2 meses: Como último recurso, el agente ofrece la posibilidad de pausar la suscripción durante dos meses sin coste, retrasando la baja definitiva. El resultado de esta experiencia, calificada por el propio creador de contenido como «lo más heavy que he visto con el tema de las suscripciones», se tradujo en una pérdida de 15 minutos de reloj insistiendo de forma tajante ante el chat de soporte técnico para lograr que se hiciese efectiva la cancelación. Este tipo de prácticas, que permiten dar de alta en segundos, pero exigen una negociación humana para dar de baja, entran en conflicto directo con las directrices de la Unión Europea sobre la protección del consumidor en mercados digitales.
Este problema afecta a miles de usuarios en España cada mes, quienes a menudo ceden ante la fatiga del proceso y terminan pagando cuotas no deseadas por no disponer del tiempo necesario para batallar contra los agentes de las plataformas.