Hace 23 años, Oliver Kahn ganó un juicio a EA Sports e hizo que Football Manager nos presentara a un tal Jens Mustermann

Hace 23 años, Oliver Kahn ganó un juicio a EA Sports e hizo que Football Manager nos presentara a un tal Jens Mustermann

Porteros ha habido muchos y verdaderamente buenos, pero creo que pocos han logrado labrarse una imagen tan legendaria como la de Oliver Kahn. El arquero alemán del Bayern de Múnich no solo evitaba goles clamorosos, también imponía respeto con una mezcla de fiereza, autoridad e intensidad que hoy cuesta ver en los terrenos de juego, donde no se achantaba ante nadie. Ni ante rivales, ni ante entrenadores, ni ante grandes compañías del videojuego como EA Sports, a la que no dudó en llevar a los tribunales a principios del siglo XXI... y venció. Se trata de un tema que viene muy bien recordar en estos días de la Copa Mundial de la FIFA.

Y es que fue precisamente un videojuego con licencia de la máxima competición intercontinental de selecciones el que provocó el enfado —y la posterior denuncia— del guardameta. Descontento con el uso de su imagen sin autorización en 2002 FIFA World Cup, Kahn decidió llevar el asunto ante los tribunales de su país. EA Sports se defendió afirmando que contaba con una licencia global y legítima firmada con FIFPro (el sindicato internacional de futbolistas), la cual, en teoría, garantizaba los derechos de comercialización de todos los jugadores del torneo. ¿El problema? Que el hecho de que fuera o no miembro del sindicato no implicaba que hubiera cedido sus derechos de imagen para fines comerciales.

El consentimiento directo del jugador era obligado. Sin licencia para que un portero se meta un autogol Los abogados de la desarrolladora también sostuvieron que un deportista de la talla de Kahn era una figura pública y que, al tratarse de un título que recreaba el Mundial, su aparición estaba justificada por el contexto. No estaba mal tirada esta, pero el juez la rechazó aplicando una excepción prevista en la propia ley: incluso las figuras públicas pueden oponerse a que su imagen se difunda cuando existe un interés legítimo para ello, y aquí ese interés era claro. Kahn no tenía por qué tolerar ver su imagen utilizar con fines comerciales sin su consentimiento, y menos aún que el juego lo convirtiera en un instrumento sin voluntad en manos del jugador, que podía hacerle ejecutar acciones vergonzantes, como marcar goles en propia puerta varias veces.

Sí, esto se menciona en el dictamen. Con todo esto, la justicia alemana falló dos veces a favor del arquero nacido en Karlsruhe y prohibió a EA Sports seguir distribuyendo 2002 FIFA World Cup con su nombre e imagen. Una medida que apenas impactó a la compañía, ya que su sucesor llevaba meses en circulación, pero que sí influyó en la industria, que a partir de entonces miraría con más recelo este tipo de acuerdos (si bien años más tarde tuvimos polémica entre Konami y Diego Armando Maradona), o recurriría a nombres genéricos, ya que, como bien explica el juez de este tema, un simulador de fútbol puede funcionar muy bien sin tener que usar personajes reales. Y Football Manager nos presentó a Jens Mustermann Sports Interactive, desarrolladora de Football Manager, llevó esa lógica a su extremo más irónico: al no poder usar el nombre de Kahn en la saga de gestión, lo sustituyó por el personaje ficticio "Jens Mustermann" —el equivalente alemán a John Doe—.

Sin embargo, las malas lenguas dicen que se le puso ese nombre de pila en referencia a su gran rival en la portería de Alemania, Jens Lehmann. En 2026, aunque EA ya no posee la licencia oficial de la FIFA —ahora en manos de Netflix con un simulador bastante discreto, todo sea dicho— y Oliver Kahn lleve más de 15 años retirado, podemos decir que cualquier litigio entre el portero y la compañía ha quedado en el olvido. Tanto es así que, hace unos meses, vimos al legendario guardameta alemán debutar como ICONO en EA Sports FC 26. Vía | Gamepro