“Inflación a la baja da margen a Banco de México para mantener la tasa sin cambio”

“Inflación a la baja da margen a Banco de México para mantener la tasa sin cambio”

“Inflación a la baja da margen a Banco de México para mantener la tasa sin cambio” Señalan que el alza de precios ha mostrado avances suficientes para que la Junta de Gobierno preserve una postura cautelosa y dependiente de datos, aun cuando persisten riesgos que pueden presionar la inflación al alza. El Banco de México dejará la tasa sin cambio en 6.50%, en la decisión programada para el próximo jueves, una pausa que refleja el margen que ha abierto la desaceleración de la inflación para evaluar el entorno externo, según analistas de Barclays, UBS y Skandia. Coincidieron en que la inflación ha mostrado avances suficientes para que la Junta de Gobierno preserve una postura cautelosa y dependiente de datos, aun cuando persisten riesgos que pueden presionar la inflación al alza. Se refieren a la tensión de los precios de energía asociados al conflicto en Medio Oriente; las presiones sobre los precios de la energía y la posibilidad de que la Reserva Federal de Estados Unidos adopte una posición más restrictiva.

Estrategas de Barclays explicaron que la inflación ha retomado una trayectoria descendente desde marzo, aunque algunos componentes continúan mostrando persistencia. Esto significa que consideran prematuro declarar concluido el proceso de convergencia de la inflación a la meta. Aparte, en el reporte “Central Banks at crossroads”, expertos de UBS se refirieron al reciente acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán así como la caída en los precios de la energía como un contexto que reduciría los riesgos para las perspectivas de inflación. La inflación sorprendió a la baja con una desaceleración que la dejó en 3.94% en mayo desde 4.45% en abril.

Los expertos de UBS confían que el peso mexicano seguirá respaldado por el renovado apetito de los inversionistas ante el carry trade cambiario, así como por un sentimiento global de riesgo más favorable. Un tipo de cambio estable o apreciado ayudaría a moderar la inflación al abaratar las importaciones y reducir presiones sobre los precios internos. Cautela sobre expectativas Los analistas de Barclays consideraron que la Junta de Gobierno del Banco de México tomará de forma unánime la decisión de mantener sin cambio la tasa. Si bien reconocieron la moderación que ha mostrado la inflación desde marzo, resaltaron que se ha mantenido resistente.

Asimismo consignaron que pueden surgir presiones inflacionarias adicionales en el segundo semestre derivadas del fenómeno climático “El Niño” y en menor medida, por la Copa Mundial de futbol. Agregaron que no esperan una reducción de los precios de gasolina en el país, aún si se disipa la crisis energética mundial, pues el gobierno absorbió gran parte del aumento de los precios mediante medidas fiscales y por la baja recaudación de impuestos. Diferencial de tasas importa El economista jefe de la administradora de fondos Skandia, Jaime Álvarez, explicó que el principal cambio tras la más reciente decisión de la Reserva Federal es que los inversionistas comenzaron a descontar que las tasas estadounidenses podrían mantenerse elevadas por más tiempo e incluso registrar incrementos. Esta expectativa ya se reflejó en un aumento generalizado de los rendimientos de los bonos a nivel global.

Para México esto implica que el diferencial de tasas frente a Estados Unidos tendería a reducirse, detalló el economista de Skandia. Al aumentar la tasa en Estados Unidos se hace una compresión del diferencial de tasas. El diferencial de tasas con la Fed se ha venido comprimiendo. Actualmente se encuentra alrededor de 275 puntos base.

Bajo este escenario una reducción adicional de la tasa de referencia podría generar presiones sobre el peso y propiciar una salida de capitales de mercados emergentes, aclaró. Por ello Jaime Álvarez consideró que Banco de México mantendrá una postura cautelosa y sin cambios en la tasa de interés durante el resto del año. Esto permitirá esperar una mayor claridad sobre la trayectoria de la política monetaria estadounidense y su impacto sobre los mercados financieros. Tras la reciente decisión de la Reserva Federal, los inversionistas comenzaron a descontar que las tasas estadounidenses podrían mantenerse elevadas por más tiempo e incluso registrar incrementos.