La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, afirmó este lunes que, aunque la inflación sigue siendo demasiado elevada como para ignorarla, no existen señales de que las expectativas de precios a largo plazo se estén desviando del objetivo del 2% ni de que se estén generando efectos de segunda ronda que obliguen a una respuesta monetaria más agresiva. El BCE elevó las tasas de interés a comienzos de mes después de que la inflación superara el 3%, y los mercados especulan sobre la posibilidad de nuevos ajustes para contener las presiones de precios. Lagarde reiteró que la institución sitúa actualmente a la eurozona en un escenario “intermedio”, caracterizado por un rebasamiento moderado que requiere un ajuste prudente. “El impacto es grande, pero no suficiente para un giro más duro” En una comparecencia ante una comisión del Parlamento Europeo, Lagarde sostuvo que la inflación sigue siendo un desafío relevante para la región. “El impacto es demasiado grande como para ignorarlo sin poner en peligro nuestro objetivo”, afirmó. Sin embargo, subrayó que el BCE “aún no ve indicios” de que las expectativas de inflación se estén desvinculando ni de que existan presiones salariales que justifiquen un endurecimiento más contundente.
La perturbación actual, añadió, es menor que la vivida en 2021–2022, cuando el banco central tuvo que subir tasas a un ritmo récord. Lagarde señaló que el contexto económico también es distinto: el mercado laboral se mantiene sólido, los ingresos han aumentado y los problemas de suministro derivados de la pandemia se han reducido. Más leídas El debate sobre el reconocimiento facial: riesgos, usos y falta de regulación Estrategias de las franquicias en Venezuela ante un entorno de demanda deprimida, presión fiscal y cambios competitivos Alejandro Grisanti: Venezuela debe aspirar a una inflación de un dígito en un año Advertencia sobre salarios Pese a ello, la presidenta del BCE advirtió que la institución no debe caer en la complacencia. La formación de salarios podría ser más sensible a nuevas perturbaciones, dada la reciente experiencia de inflación elevada en la Unión Europea.
Lagarde reiteró además las perspectivas de crecimiento del banco, destacando que la inversión —en particular en inteligencia artificial— se mantiene firme y que los hogares cuentan con balances relativamente sólidos, lo que ofrece cierto colchón frente al impacto de los costos energéticos. Aun así, reconoció que “las perspectivas siguen siendo inciertas, con riesgos al alza para la inflación y riesgos a la baja para el crecimiento económico”. Con información de Reuters