Licencia 59 da oxígeno técnico a Conviasa, pero mantiene cerrada la puerta operativa

Licencia 59 da oxígeno técnico a Conviasa, pero mantiene cerrada la puerta operativa

La Licencia General N.º 59 , emitida por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos la semana pasada, introduce una flexibilización puntual en el régimen sancionatorio que pesa sobre Conviasa: permite realizar transacciones vinculadas al mantenimiento, reparación y aseguramiento de la aeronavegabilidad de su flota. Pero el alivio es estrictamente técnico. La aerolínea estatal venezolana sigue sin autorización para operar vuelos hacia Estados Unidos ni para restablecer acuerdos comerciales internacionales. La medida, dictada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), no modifica el estatus de Conviasa en la lista de entidades sancionadas, ni altera las restricciones que limitan su capacidad de expansión comercial.

El especialista en aviación civil Juan Teixeira, consultor en materia aeronáutica, sostiene que la licencia forma parte de un proceso de normalización técnica entre Caracas y Washington, pero advierte que su alcance es deliberadamente acotado. En entrevista con Unión Radio , describió la medida como “una visa técnica de seguridad”, un permiso que permite a Conviasa acceder a repuestos, inspecciones, reparaciones mayores, actualizaciones de software y otros insumos esenciales para mantener su flota en condiciones operativas. La licencia también autoriza el uso restringido de fondos retenidos en bancos internacionales, únicamente para cubrir estos servicios técnicos. Teixeira subraya que la licencia no modifica las limitaciones principales del régimen sancionatorio.

Conviasa sigue sin poder abrir rutas comerciales hacia Estados Unidos, firmar acuerdos de código compartido o interlínea, acceder a sistemas globales de reserva o arrendar aeronaves para ampliar su flota. Tampoco puede mover libremente activos o cuentas, y la licencia prohíbe expresamente cualquier operación que pueda beneficiar a Cuba, Irán, Rusia o Corea del Norte. El estatus de la aerolínea en la lista SDN mantiene vigente el riesgo de sanciones secundarias para proveedores extranjeros. Más leídas Feriado bancario del 24 de junio de 2026 en Venezuela: bancos no abrirán por conmemorarse la Batalla de Carabobo Pensionados reciben Ingreso Integral de junio: Bs. 41.090 Señales alivian tensiones cambiarias a falta de una estrategia estructural El combustible, un flanco operativo sin resolver La Licencia 59 no aborda el suministro de combustible en el extranjero, un punto crítico para la operación internacional de Conviasa.

Al permanecer en la lista de entidades sancionadas, muchos proveedores podrían negarse a abastecerla. Esto obliga a la aerolínea a ajustar peso, balance y planificación de carga para operar rutas donde no pueda repostar. “Si un aeropuerto no le suministra combustible, Conviasa debe despegar desde Venezuela más cargada, lo que afecta la eficiencia y la rentabilidad”, explicó Teixeira. El consultor considera que la licencia podría generar un impacto indirecto positivo en las aerolíneas privadas venezolanas, al facilitar ciertos procesos técnicos dentro del ecosistema aeronáutico local. Pero insiste en que el alcance de la medida es limitado y no altera la realidad operativa de Conviasa: la puerta comercial sigue cerrada.

Con información de Unión Radio