Pau Cubarsí, el otro fenómeno

Pau Cubarsí, el otro fenómeno

Todo el mundo habla de la precocidad de Lamine Yamal y su exhibición en el partido contra Arabia Saudí, pero hay otro joven que está demostrando su potencial con números estratosféricos con tan solo 19 años. Se trata de Pau Cubarsí que en su segundo partido en un Mundial demostró por qué se ha convertido en una pieza imprescindible para Luis de la Fuente. El central del Barça firmó una actuación sobresaliente en la goleada de España (4-0), liderando la salida de balón y convirtiéndose en el gran lanzador de la selección desde la defensa. Los datos ofrecidos por la FIFA reflejan un dominio absoluto del joven central.

Cubarsí completó 97 de los 98 pases que intentó, un espectacular 99% de acierto que le convirtió en el futbolista más preciso del encuentro entre aquellos con un volumen elevado de participación. Pero más allá de asegurar la posesión, el catalán destacó por su capacidad para romper líneas. Intentó 24 pases que superaron rivales y los completó todos. Un impecable 24 de 24 que evidencia cómo España consiguió instalarse constantemente en campo saudí gracias a la claridad de su salida desde atrás.

Su influencia no terminó ahí. Fue el segundo jugador español con más pases intentados, solo por detrás de Rodri, y participó activamente en la construcción de prácticamente todos los ataques de la Roja. Cada posesión parecía pasar por sus botas antes de encontrar a Pedri, Dani Olmo o Lamine Yamal entre líneas. Además, también cumplió en tareas defensivas.

Sumó tres entradas, tres interceptaciones, dos recuperaciones en presión y ocho posesiones rivales interrumpidas, confirmando una actuación completísima en ambas áreas del juego. A nivel físico tampoco bajó el ritmo. Recorrió 10,7 kilómetros durante el encuentro y registró una velocidad punta de 32 km/h. Si ante Cabo Verde España había echado en falta más velocidad y precisión en la circulación, ante Arabia encontró en Cubarsí a su mejor director de orquesta.

El central azulgrana no marcó ni asistió, pero fue el futbolista que mejor explicó con el balón el cambio de imagen de la selección.