El partido empezó con ritmo. Ritmo de cumbia colombiana, concretamente ya que el equipo de James Rodríguez salió con una marcha más al partido y trató de traducirlo en goles. No pudo. O más bien no le dejó Mpasi, el meta congoleño que detuvo todo lo que quería entrar en su portería.
De hecho, desesperó a Daniel Muñoz que fue quien más cerca se quedó en varias ocasiones. Ya tras la pausa de hidratación, tan criticada en este Mundial, la dinámica del partido cambió y el Congo pudo tener más el balón y llegar a la portería rival aunque eso sí, sin inquietar al meta colombiano Vargas. Ya en la segunda mitad, el guion fue muy similar con Luis Díaz en lugar de James como líder sudamericano pero con la misma suerte que el primero pues también se estrelló con Mpasi que mantuvo siempre con vida a los suyos. Tanta, que también tuvieron sus ocasiones para poder adelantarse en el marcador pero les faltó puntería.
La misma que sí tuvo Daniel Muñoz en el 75’ cuando todo parecía abocado al empate. Sin embargo, el lateral apareció por su banda y descosió la pelota para batir al guardameta africano que estaba siendo el héroe de los suyos. Certificó así Colombia una victoria merecida y, sobre todo, muy beneficiosa para sus intereses ya que, con el empate ante Portugal le valdría para ser primera de grupo.