Batman Arkham Knight cumple 11 años... y se ve mejor que muchos juegos actuales: la importante lección de la que podría tomar nota toda la industria

Batman Arkham Knight cumple 11 años... y se ve mejor que muchos juegos actuales: la importante lección de la que podría tomar nota toda la industria

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos. Tal día como hoy, hace exactamente 11 años, se lanzaba Batman Arkham Knight, la conclusión para la saga de Rocksteady. Y, pese al tiempo que ha pasado, sigue siendo un portento visual. El 23 de junio de 2015, hace exactamente 11 años, Batman: Arkham Knight se lanzaba para PS4, Xbox One y PC, marcando el cierre de la trilogía de juegos del Caballero Oscuro desarrollados por Rocksteady.

Veníamos de Batman: Arkham Asylum, título con el que sorprendieron a propios y extraños por su enorme calidad, hasta el punto de ser considerado como el mejor juego de superhéroes de la historia. Sólo superado, quizás, por su secuela: Batman: Arkham City, con el que se consolidaron como uno de los estudios más potentes del momento. Aun no estando desarrollado por Rocksteady, no podemos olvidarnos de Batman: Arkham Origins, precuela realizada por Warner Bros. Montreal (quienes más tarde se encargarían de Gotham Knights) que narraba los inicios de esta versión virtual del cruzado enmascarado y muchos fans recuerdan con gran cariño.

En otras palabras: el listón estaba MUY alto. Y aunque no podemos decir que Batman: Arkham Knight tuviese mala recepción (ostenta una nota media de 87 en Metacritic, que no es moco depavo, y en esta santa casa lo valoramos muy positivamente; podéis comprobarlo en nuestro análisis de Batman Arlham Knight), su lanzamiento fue bastante accidentado. El protagonismo que se le dio al Batmóvil, el icónico vehículo del personaje que hacía su debut en esta entrega, no terminó de convencer a los jugadores. A eso hay que sumarle la versión de PC, desarrollada por Iron Galaxy, cuyo lanzamiento fue, hablando mal y pronto, un completo desastre.

Esto provocó que los años posteriores al lanzamiento, la percepción general de Batman: Arkham Knight no fuese la ideal. Sin embargo y, como se suele decir, el tiempo pone a cada uno en su lugar. Batman: Arkham Knight, un prodigio técnico que sigue sorprendiendo 11 años después de su lanzamiento Con el paso del tiempo y, a medida que más gente ha ido descubriendo Batman: Arkham Knight, la percepción ha ido cambiando. Se trata de un titulo que mantiene el mismo nivel de calidad que los demás juegos de la trilogía en todos los aspectos: jugabilidad, narrativa, banda sonora, misiones secundarias, diseño de Gotham, villanos...

Se pueden entender las críticas hacia el Batmóvil, pero eso no lo convierte en un mal juego ni mucho menos. Y, por supuesto, se trata de una conclusión a la altura para el Batman (y el Joker) de Rocksteady. Pero, curiosamente, uno de los aspectos por los que es más recordado (y por el que es habitual toparse con imágenes de Batman Arkham Knight en Redes Sociales) es su apartado visual. La iluminación de Gotham, con esas luces de neón que le dan cierto toque cyberpunk, la densidad de la lluvia, la demencial recreación del agua...

Con los juegos previos, en Rocksteady habían demostrado ser auténticos maestros de la atención al detalle, pero con Batman Arkham Knight se superaron a sí mismos. Se han hecho (y se siguen haciendo) muchos vídeos comparando los gráficos de títulos recientes con los de Batman Arkham Knight y todo el mundo coincide: el juego del Caballero Oscuro sigue siendo un auténtico prodigio técnico. Pero, ¿cómo lo logró Rocksteady? ¿Cómo consiguieron que un juego que hoy cumple 11 años se siga viendo mejor que muchos títulos actuales, aun no contado con versión mejorada para PS5 y Xbox Series X|S? La respuesta es sencilla: en lugar de adoptar un nuevo motor gráfico o pasarse a la siguiente versión, siguieron trabajando con el que ya dominaban.

Porque, como Batman: Arkham Asylum y Batman: Arkham City, Batman: Arkham Knight usa el motor gráfico Unreal Engine 3. Concretamente, una versión modificada por Rocksteady para beneficiarse de las specs mejoradas de PS4 y Xbox One... pero UE3 al fin y al cabo. Es más, Arkham Knight es probablemente el juego que más se acerca a lo que prometía el motor cuando fue anuncido. ¿Recordáis la famosa demo de Samaritan, presentada en 2011? Hay una lección muy importante aquí de la que muchos estudios podrían tomar nota, especialmente viendo los quebraderos de cabeza que Unreal Engine 5 ha dado esta generación: a veces, en lugar de apostar por una nueva tecnología que se desconoce, es mejor ceñirse a lo que ya se domina para obtener mejores resultados.

Y fuera de los motores gráficos, esto se puede aplicar también a la forma de trabajar de los estudios, pues una práctica muy común dentro de la industria son los puestos temporales: personas contratadas para roles específicos que, una vez concluido el desarrollo, se ven obligadas a abandonar el estudio. De ahí que, en muchos casos, el equipo que se encarga del desarrollo pueda ser muy diferente de una entrega a otra, aun tratándose de la misma saga... y con todos los problemas que esto conlleva. Justo hace unos días, Naoki Hamaguchi, director de Final Fantasy VII Revelation, destacaba durante nuestra entrevista que haber mantenido el mismo equipo ha sido uno de los principales motivos por los que han logrado lanzar una de las trilogía mejor valoradas de los últimos años con tan poco tiempo de diferencia entre juego y juego. Volviendo de nuevo al hombre murciélago, Batman: Arkham Knight es la prueba definitiva de todo esto.

Un juego hecho con pasión por un equipo que llevaba desde 2009 perfeccionando sus habilidades. Pues no sólo mantuvieron el motor gráfico; director, productores, programadores, artistas, compositores... Muchos miembros del equipo estuvieron presentes durante toda la trilogía. Sólo así se culmina una obra que aun hoy, 11 años después de su lanzamiento, sigue dejándonos con la boca abierta.