El economista Luis Vicente León advirtió que el mercado cambiario venezolano opera hoy bajo tres referencias simultáneas, un esquema que mantiene una brecha de entre 26% y 30% y que continúa distorsionando la formación de precios en la economía. Aunque el flujo de divisas ha aumentado de forma sostenida, la diferencia entre las tasas formales y el mercado libre no cede al mismo ritmo. Según León, el país convive con la tasa oficial del Banco Central de Venezuela —que este martes se ubica en 617,63 bolívares por dólar —, la tasa de intervención cambiaria, fijada directamente por decisión ejecutiva, y el mercado paralelo, que se mueve entre 772 y 797 bolívares. El también presidente de Datanálisis, subraya que tanto la tasa oficial como la de intervención “reflejan voluntad de política, no mercado”.
La primera avanza mediante microdevaluaciones diarias; la segunda se ajusta por decisión directa del Ejecutivo. En cambio, el paralelo sigue siendo la referencia efectiva para una parte significativa de la economía, porque muchos agentes no tienen acceso real a las tasas formales y porque quienes sí lo tienen fijan precios con base en el mercado libre por temor al costo de reposición. Más leídas Pensionados reciben Ingreso Integral de junio: Bs. 41.090 Tasa de Cambio BCV 23 de junio de 2026: 617,6388 Bs/USD (+0,85%) BCV reporta mayor ingreso petrolero trimestral en siete años Más divisas no significan menos brecha León escribió en X que el aumento del flujo de divisas no ha logrado reducir la brecha porque el problema es estructural. Mientras exista una diferencia amplia entre la tasa formal y la libre, persiste el incentivo al arbitraje cambiario —comprar barato para vender caro—, lo que sobredimensiona la demanda de dólares en el sistema financiero.
A esto se suma que numerosas empresas no cuentan con cuentas para recibir dólares de intervención o no reciben asignaciones, lo que las obliga a seguir operando en el mercado paralelo. “Más divisas en el sistema formal no resuelven el problema si el incentivo a arbitrar sigue intacto”, advierte. El economista destaca un dato positivo: la inflación mensual habría cerrado mayo en 6,3%, la cifra más baja en 19 meses. La mayor oferta de divisas contribuyó a ese resultado. Sin embargo, León matiza que 6,3% mensual sigue siendo elevado en cualquier comparación internacional y que la raíz del problema cambiario permanece activa.
Dos rutas posibles para el segundo semestre De cara al segundo semestre, León plantea dos escenarios. En el primero, el Gobierno acelera el ajuste de la tasa de intervención y la tasa oficial acompaña ese movimiento, lo que permitiría comprimir la brecha desde abajo, mientras una mayor oferta presiona al paralelo desde arriba. Ese camino podría llevar la brecha a niveles de 10%–12% hacia finales de año. En el segundo escenario, la intervención se queda rezagada, la tasa oficial mantiene su inercia y el paralelo continúa presionado por la demanda de arbitraje.
En ese caso, la brecha se mantendría en torno a 25%–28%, y el sistema de precios seguiría anclado al mercado libre. Para León, el factor determinante será la velocidad de ajuste de la tasa de intervención en las próximas semanas. “Si se mueve con decisión, hay convergencia. Si no, hay inercia. Y la inercia en este caso no es neutral: es costosa para quien opera en la economía venezolana todos los días”, concluye.
El mercado cambiario venezolano opera hoy con tres referencias. El BCV oficial en Bs. 612 y la intervención en Bs. 615 se mueven en rangos cercanos aunque por caminos distintos: la oficial llega a su nivel acumulando microdevaluaciones diarias controladas, la intervención se fija… — Luis Vicente Leon (@luisvicenteleon) June 22, 2026