Budimir da vida a Croacia y Modric y despide a Panamá

Budimir da vida a Croacia y Modric y despide a Panamá

Croacia siempre tiene una vida extra y se aferró a esa capacidad de supervivencia que le llevó a un subcampeonato y a un tercer puesto en los dos pasados Mundiales para mantener su existencia en el presente. El delantero de Osasuna Ante Budimir, un veterano que sabe un rato del oficio a sus 34 años, irrumpió desde el banquillo en la segunda parte para dar a Luka Modric y los suyos su primera victoria en esta Copa del Mundo ante una tan obstinada como inocente Panamá (0-1). El conjunto entrenado por el ex del FC Barcelona Thomas Christiansen dice adiós con tristeza pero orgullo al quedarse con 0 puntos en este grupo L con también Inglaterra y Croacia y no poder ya quedar tercera. Ver ficha partido Panamá: Orlando Mosquera; Jiovany Ramos (Cecilio Waterman, m. 76), José Córdoba, Andrés Andrade; Amir Murillo, Carlos Harvey, Edgar Bárcenas, César Blackman; Cristian Martínez, José Fajardo (Azarias Londoño, m. 83), José Luis Rodríguez.

Seleccionador: Thomas Christiansen. Croacia: Livakovic; Josip Stanisic, Josip Sutalo, Marin Pongracic, Josko Gvardiol (Andre Kramaric, m. 45); Mateo Kovacic (Petar Sucic, m. 72), Luka Modric (Mario Pasalic, m. 80); Marco Pasalic (Luka Sucic, m. 71), Ivan Perisic, Martin Baturina; Petar Musa (Ante Budimir, m. 45). Seleccionador: Zlatko Dalic. Goles: 0-1, m. 54': Ante Budimir.

Árbitro: Pierre Ghislain Atcho, de Gabón. Amonestó a Edgar Bárcenas. Incidencias: partido del Grupo L de la Copa Mundial de Fútbol celebrado en el Toronto Stadium. A Panamá le gusta ser fiel a sí misma con el balón, pero por un día la selección centroamericana renunció a su identidad por necesidad, consciente de la mayor calidad de Croacia.

El conjunto de Thomas Christiansen entregó el esférico y se estructuró en un bloque medio en un 5-4-1. La subcampeona del mundo de 2018 deshizo la línea de tres centrales y dos carrileros ante Inglaterra para disponer una línea de cuatro defensas con un 4-2-3-1 con cambios en el once, con Mateo Kovacic entrando para formar pareja en el doble pivote junto a Luka Modric. Croacia aceptó la responsabilidad de tomar la iniciativa pero con precaución, manteniendo hasta cuatro hombres por detrás del balón con los centrales y esa pareja ex del Real Madrid Modric-Kovacic. Con el espacio prácticamente de una baldosa entre la defensa y la medular de Panamá, a Croacia le fue imposible filtrar pases y jugaba todo al pie.

No tiró a puerta hasta poco antes del descanso en un tiro de Baturina que envió a córner Orlando Mosquera. Sin embargo, Panamá tuvo más aproximaciones -sobre todo por banda derecha-, y tuvo antes un cabezazo al larguero de José Luis Rodríguez a centro de Murillo en el minuto 20. El jugador del Besiktas y Cristian Martínez hicieron sufrir con sus internadas a Gvardiol en la primera parte. Modric no lograba imponer su clase, sin encontrar desmarques en los desplazamientos ni recibir entre líneas como uno de los causantes del insulso fútbol de Croacia.

Revulsivo Budimir El seleccionador croata Dalic fue a encontrar de inmediato en el banquillo la chispa para espabilar a los suyos en Ante Budimir. El delantero de Osasuna acudió oportuno al segundo palo para rematar de primeras a gol en el minuto 54 un centro por derecha nacido de una bonita pared entre Stanisic y Pasalic, poniéndose Croacia todo lo imaginativa y atrevida que no había sido en la primera mitad. Dalic también dio entrada a Kramaric por Gvardiol ante la caraja del jugador del Manchester City. El arrebato de Panamá para ir a buscar el empate derivó en el casi -2 de Croacia, con Orlando Mosquera parando el tiro en el uno contra uno de un Pasalic que falló luego a casi puerta vacía pero con poco ángulo y desequilibrado.

Sin nada que perder ni otra que arrancar por lo menos un empate, Panamá se lanzó a por el empate a tumba abierta y Livakovic tuvo que emplearse a fondo en dos chuts escorados de Murillo y un cabezazo de José Fajardo antes de la pausa de hidratación del segundo tiempo. Christiansen intervino y trató de dotar de más remate a su equipo al retirar uno de sus centrales -Ramos-, por un delantero, César Waterman, quien pasó a formar dupla de puntas con José Fajardo. Sin embargo, Panamá nadó con entusiasmo y persistencia para morir en la orilla.