España despliega las alas

España despliega las alas

Una de las grandes virtudes que llevaron a España a conquistar la Eurocopa de 2024 en Alemania fueron sus alas. La selección encontró en las bandas una fuente constante de desequilibrio, profundidad y gol. Por delante, con una pareja de extremos que prometía marcar una época, formada por Lamine Yamal en la derecha y Nico Williams en la izquierda. Por detrás, con unos laterales capaces de acompañar cada ataque y convertir los costados en una auténtica autopista hacia el área rival.

Dos años después, España busca recuperar esa fórmula en el Mundial. Y las sensaciones empiezan a ser muy positivas. Ante Arabia Saudí se vio a un Lamine Yamal espectacular, aunque Nico Williams, por su parte, todavía no ha podido mostrar su mejor versión porque sigue su proceso de recuperación. En su lugar lució Álex Baena, aunque el propio Nico aseguró en una entrevista en la ‘Cadena SER’ que espera estar al 100 por cien ante Uruguay.

Habrá que ver si De la Fuente mantiene al colchonero o recupera aquella parejas de extremos que enamoró en Alemania. Nico necesita reencontrarse consigo mismo y qué mejor escenario que un Mundial para hacerlo. Pero las bandas de España no se entienden únicamente desde los extremos. Los laterales volvieron a ser fundamentales ante Arabia Saudí y confirmaron que siguen siendo una de las grandes fortalezas del equipo de De la Fuente.

Complicidad Pedro Porro-Lamine Pedro Porro firmó una actuación muy completa en el carril derecho. Fue uno de los jugadores más participativos del encuentro, con 75 pases, y destacó especialmente por su capacidad para romper líneas rivales. Intentó 22 rupturas de línea y completó 16, unos números que le dan la razón a De la Fuente. Además, se vio a Lamine mucho más cómodo con el extremeño, algo imprescindible para complementar el juego por la derecha.

En el perfil izquierdo, Marc Cucurella volvió a demostrar por qué es una pieza indispensable. Completó 59 pases y registró 13 rupturas de línea para meterse en campo rival y volvió a tener influencia directa en ataque, ya que el cuarto gol nació de un remate suyo que acabó en un tanto en propia puerta de Arabia. Buenas noticias para De la Fuente: España empieza volar.