Europa acelera el euro digital para reducir su dependencia de EEUU

Europa acelera el euro digital para reducir su dependencia de EEUU

El proyecto de euro digital avanzó este martes en el Parlamento Europeo, en un paso decisivo para dotar a la Unión Europea de una infraestructura propia de pagos electrónicos y disminuir la fuerte dependencia del bloque respecto a operadores estadounidenses como Visa, Mastercard o PayPal. La iniciativa, impulsada por el Banco Central Europeo, se presenta como un instrumento de soberanía financiera en un entorno donde los pagos digitales ya dominan la vida económica. El euro digital será una versión electrónica de la moneda común, con el mismo valor que los billetes y monedas en circulación. No sustituirá al efectivo, pero ofrecerá una opción adicional para pagos cotidianos en tiendas físicas, en línea o entre particulares. “El efectivo seguirá vigente.

El euro digital simplemente añade una opción y garantiza libertad de elección”, explicó Alessandro Giovannini, asesor del BCE. El trasfondo es estratégico. Casi dos tercios de los pagos con tarjeta en la zona euro son procesados por empresas no europeas, y trece de los veintiún países del bloque carecen de un sistema nacional de tarjetas. Para Bruselas, esta dependencia quedó expuesta cuando sanciones estadounidenses dejaron temporalmente sin tarjeta Visa a jueces de la Corte Penal Internacional, entre ellos el francés Nicolas Guillou.

Más leídas Pensionados reciben Ingreso Integral de junio: Bs. 41.090 Tasa de Cambio BCV 23 de junio de 2026: 617,6388 Bs/USD (+0,85%) BCV reporta mayor ingreso petrolero trimestral en siete años Cómo funcionará el nuevo instrumento Los usuarios deberán abrir una cuenta específica —en un banco o en una institución pública como una oficina de correos— y transferir fondos desde sus cuentas tradicionales o mediante depósitos en efectivo. Con esos euros digitales podrán pagar mediante tarjeta, aplicación bancaria o teléfono móvil. El BCE promete altos estándares de privacidad. Las transacciones no permitirán identificar a los usuarios y habrá un modo “fuera de línea” que replicará la confidencialidad del efectivo.

Además, se estudian funciones avanzadas como pagos condicionados o fraccionados, pensadas para comercio electrónico y servicios logísticos. Los bancos europeos han expresado una oposición frontal. Temen un costo elevado —estimado por la Federación Bancaria Europea en 18.000 millones de euros— y una posible fuga de depósitos si los clientes trasladan parte de su dinero al euro digital. El BCE rechaza ambos argumentos: calcula un costo mucho menor, entre 4.000 y 5.800 millones, y asegura que el diseño del sistema impedirá retiros masivos incluso en situaciones de estrés financiero.

También pesa la competencia. El euro digital podría rivalizar con soluciones privadas como Wero, el nuevo sistema paneuropeo impulsado por grandes bancos. Calendario político El BCE prevé comenzar a emitir euros digitales en 2029, siempre que la legislación necesaria sea aprobada antes de fin de año. El proyecto de ley, presentado por la Comisión Europea hace tres años, había quedado bloqueado en el Parlamento, pero este martes el comité de asuntos económicos dio luz verde a iniciar negociaciones con los Estados miembros.

Las conversaciones formales arrancarán en septiembre. Fráncfort asegura estar lista para lanzar una fase piloto a mediados de 2027, con pruebas en comercios, servicios públicos y pagos entre particulares. Para Giovannini, el euro digital representa “la única iniciativa con ambición real de fortalecer de manera estructural la soberanía europea en pagos”. La UE busca evitar que un sector estratégico siga dependiendo de decisiones regulatorias o sancionatorias de terceros países, en un contexto donde la digitalización acelera la necesidad de infraestructuras propias.

Con información de AFP