Han tenido que pasar 29 años para hacer justicia a uno de los mejores juegos de Star Wars, pero te aseguro que va a merecer la pena

Han tenido que pasar 29 años para hacer justicia a uno de los mejores juegos de Star Wars, pero te aseguro que va a merecer la pena

Te hablo como fan de Star Wars, pero también como apasionada de los juegos de carreras futuristas. Jamás pensé que volvería a tener la oportunidad de disfrutar de un videojuego como el legendario Star Wars: Episode 1 - Racer, al que dediqué decenas de horas en su día, pero como parte del Summer Game Fest 2026 he podido disfrutar durante cerca de una hora del prometedor Star Wars: Galatic Racer, y lo que te puedo decir es que este juego va a ser la bomba. Ya no es solo que se vea espectacular, es que también se siente divertido y desafiante. Aunque lo que más valoro de esta primera toma de contacto es que, además de todo esto, el juego de Fuse Games me parece superauténtico, en el sentido de que de verdad te hace ver que estás compitiendo en una de las míticas carreras de vainas de La Amenaza Fantasma.

No podía ser menos siendo este un equipo formado por veteranos de Criterion, autores de la increíble saga Burnout. 27 años después, al fin lo tenemos Star Wars: Galatic Racer nos traslada a un momento de la historia en el que el Imperio ya ha caído, durante la Nueva República. Nosotros encarnamos a un piloto, Shade, que se encuentra en el Borde Exterior para participar en la Liga Galáctica, una serie de carreras clandestinas tan emocionantes como peligrosas. Y ya de entrada, te llaman la atención los gráficos. Para un fan del universo de George Lucas, va a ser una delicia La puesta en escena es brutal y si eres fan de Star Wars vas a alucinar con los pequeños detalles que hacen que cada circuito, y cada mundo en el que compites, luzcan espectaculares.

Hasta la iluminación se ha convertido en una protagonista de la acción, pues más allá de hacer que las escenas luzcan más auténticas, también puede dificultar la visión cuando pasas de un entorno oscuro a otro luminoso, y tus ojos se tienen que acostumbrar a ese destello cegador. Hasta las famosas transiciones entre escenas tan características han sido añadidas para favorecer que nos metamos de lleno en la propuesta o una combinación de botones para poner en marcha la vaina muy satisfactoria. Para un fan del universo de George Lucas, va a ser una delicia. Y por supuesto la música, que es puro Star Wars.

Lo más curioso es que, a la velocidad que vamos, los paisajes se pueden contemplar a duras penas (algo normal por otra parte), pero no todo es acción y desde nuestro campamento en Jakku (planeta del Episodio VII, El Despertar de la Fuerza, entre otras referencias) tendremos un poco más de calma para avanzar en la campaña, hablar con personajes como Hibi (una suerte de primate) o preparar la vaina para lo que está por venir. Personalización en Galactic Racer Correr solo es parte de la diversión en Galactic Racer, pues otro de mis sueños como fan de Episode 1 - Racer es tener la oportunidad de personalizar también los vehículos con los que compites. Puedes esperar detalles puramente estéticos, como el uniforme del piloto o el aspecto de las vainas, pero también hay cambios que afectan a cómo conduces y cómo reacciona el vehículo a las inclemencias de la carrera. Y esto es importante, porque todo suma con tal de hacer que la vaina se adapte a tu propio estilo.

Incluso hay algunos detalles curiosos, como configurar la actitud del piloto como tenaz, superviviente, etc. Por desgracia no pude comprobar de qué modo influye en la competición, pero sí es algo que denota que hay interés por hacer un juego lo más abierto posible; que no sea solo correr, sino también jugar a ser 'mecánico' en el mundo Star Wars. Y no vayas a pensar que no se notan las diferencias entre unos y otros vehículos. Como en el clásico, cada vaina se siente muy diferencial.

Obviamente no pude resistir la tentación de coger la de Sebulba, uno de los personajes más reconocibles de la carrera en La Amenaza Fantasma, y es pura velocidad... pero también es súper frágil; nada que ver con la vaina que te recomiendan usar de primeras, bastante más equilibrada en todos los sentidos. Aunque hay diferentes modos de dificultad (Cadete, Piloto o As), conforme vayamos avanzando la cosa se complicará de todos modos. Durante la primera carrera que hice, en Graveyard of Giants, la sensación que tuve a los mandos era la de frenesí y control. Sin embargo, al llegar a Tatooine y jugar con Sebulba, se notaba que había que tener mucho más control y no era nada complicado chocar contra algún rival o contra el propio terreno.

Hay que tener en cuenta que cuando pasa esto, el vehículo reaparece en el circuito, pero tan solo tenemos tres oportunidades para volver a la pista. Lo mejor de todo es que hay una clasificación por así decirlo. No podemos hacer todas las carreras de la Liga, sino que tenemos que ir seleccionando (como si fuera el mapa de un rogue) los desafíos a los que estamos dispuestos a exponernos. Aquí entra en juego nuestra propia estrategia.

Star Wars: Galatic Racer permite que, con cada carrera, podamos mejorar además otros aspectos como la batería del turbo, la resistencia o el combustible. Contaros todos estos aspectos es importante, por supuesto, pero lo que de verdad me gustaría transmitir es que Star Wars: Galatic Racer es un juego que, a los mandos, se disfruta de verdad. Cada detalle está pensado al milímetro y tiene un sistema de progresión (al menos en lo que vi) que engancha desde casi el comienzo. Como pilotos, entraremos de lleno en la tensión de la competición, miraremos cuándo usar el turbo (que se gasta) en el momento exacto, disfrutaremos de correr por el desierto o por la selva y todo ello con toda la esencia clásica de las primeras entregas de la saga.

Vamos, que la demo se me hizo incluso corta y me quedé con muchas ganas de más. El juego llega a PC y consolas el próximo 6 de octubre. En 3DJuegos | Tras ver el precio de Steam Machine, solo espero que PS6 y XBOX Helix no lleguen hasta 2029... por lo menos