El Día del Padre, para muchos, es motivo de celebración; pero no todos lo viven igual, porque para algunos la palabra “papá” no tiene que ver con la sangre, sino con quien estuvo ahí de verdad. “Es mi padrastro, pero lo considero mi padre porque él me vio desde chiquita y uno tiene que tenerle amor. Me ha respetado, me ha cuidado de todo peligro y siempre ha estado ahí para apoyarme”, dijo Katherine Barrera. Pero no todos tuvieron esa misma experiencia. Crónica TN8 realizó un sondeo en las calles y esto fue lo que nos respondieron: - “No sabría qué decirle porque nunca he tenido papá”, Débora Madriz. - “Lo extraño mucho, ojalá estuviera conmigo, pero no se pudo, me dejó de chiquita”, dijo otra jovencita consultada. - “¿Por qué nos dejó botados?
Crió entenados, pero abandonó a sus hijos”, dijo Valeska Galeano. Sondeo revela historias reales sobre ser padre - “Yo la verdad le desearía lo mejor para su vida, aunque no ha sido el mejor padre”, dijo Katherine. - “Es difícil explicar un sentimiento que él no ha inculcado en mí; es un poco complicado, pero sí lo respeto como padre y lo quiero mucho, más nada”, dijo Adolfo Centeno. Por otro lado, están quienes han asumido el rol de padres desde su propia perspectiva: - “Yo fui bien comprometido con ellos para que hoy en día estén bien”, dijo Bismarck Chamorro. - “He tratado la manera de hacerlo de la mejor forma y no cometer tantos errores, porque de mis errores van a ser los errores de mis hijos”, dijo Gustavo Bedolla, de origen guatemalteco. - “Yo soy un buen papá para ella; aquí donde quiera que esté nunca les he fallado, ahí estoy al tanto de ellos”, dijo José Gutiérrez López. - “Hay que darles educación, comida, mantenerlos y, ante todo, darles mucho amor y criarlos para el buen camino”, dijo Uriel Mendoza, de origen panameño. También hay quienes sí reconocen una figura paterna constante en sus vidas: - “Cuando dejó de comprarse un pantalón por comprarme un balón”, dijo David Sequeira. - “Pues lo quiero mucho y ha sido un pilar fundamental para mi vida”, dijo José García. - “Que Diosito le dé muchos años más de vida y que es un excelente padre”, dijo Edgar Mendoza. - “Muchas gracias por todo lo que hace por mí todos los días”, dijo un jovencito consultado. - “Hace un buen trabajo”, dijo Sarahí Torres.
Al final, entre los que asumen con responsabilidad su rol y los que acompañan y luchan por sus hijos, también hay otra realidad que no se puede ignorar: la de quienes deciden no estar, se desentienden y continúan con su vida como si nada, sin medir lo que dejan. Porque ser padre no es solo un título que se celebra un día, es una responsabilidad que se cumple diariamente. Y la ausencia, aunque se normalice, también tiene consecuencias que los hijos cargan toda la vida.