Las polémicas de booktubers e influencers de libros ya dejaron relativamente claro que el problema con los jóvenes y la lectura estaba lejos de ser una casualidad. Tal y como recogen ahora profesores y expertos, los jóvenes de la Generación Z llegan a la universidad con una capacidad para leer y comprender lo que leen sumamente deteriorada. El problema, heredado de leer cada vez menos y hacerlo en formatos cortos, con mensajes en redes sociales y textos lo más aterrizados posibles para que nadie se pierda por el camino, ya no sólo plantea un drama en lo que a pensamiento crítico se refiere, sino que también salpica a la imposibilidad de leer una oración relativamente compleja y demostrar unos mínimos de comprensión lectora. A la Generación Z se le está olvidando cómo leer bien La respuesta por parte de los profesores pasa por reducir el tamaño de los textos a analizar o incluso simplificarlos.
Su intención, dicen, es que los jóvenes no se pierdan, así que no les queda otra que bajar la barrera de entrada hasta cierto punto para poder seguir adelante con el contenido académico. Entre los mensajes compartidos por docentes hay algo más que críticas a una Generación Z centrada únicamente en leer desde el móvil y cuanto menos mejor. Para algunos de ellos, pasar toda su vida educativa entre exámenes que te condicionan para leer en diagonal, en busca de la información puntual que va a resultar útil, también es un problema que pocas veces se pone sobre la mesa. Al final es una suma de factores que, con la entrada de la inteligencia artificial y la condensación y simplificación de la información de forma aún más acusada, no sólo puede llegar a provocar que las nuevas generaciones lean menos.
La pérdida de la atención sostenida que requiere plantarse ante un libro es, en esencia, algo que va a terminar afectándoles en muchos otros ámbitos de su vida diaria. En 3DJuegos | Jeff Bezos: "Toda la contaminación puede enviarse al espacio para volver al estado previo a la Revolución Industrial" En 3DJuegos | El mapa de la escasez: las impactantes imágenes satelitales que muestran cómo el calor está transformando el paisaje en España