Producción fabril en EU crece por adelanto de pedidos; empleo del sector cae a mínimo de seis años S&P Global indicó que su PMI preliminar del sector manufacturero subió este mes a 55.7 —el valor más alto desde mayo de 2022—, frente al 55.1 registrado en mayo. La actividad manufacturera de Estados Unidos volvió a crecer en junio, ya que las empresas realizaron nuevos pedidos de forma preventiva ante la previsión de escasez y subidas de precios, sin embargo, el empleo en el sector alcanzó un mínimo de seis años, debido al aumento de los costos operativos relacionados con el conflicto de Oriente Medio. S&P Global indicó que su PMI preliminar del sector manufacturero subió este mes a 55.7 —el valor más alto desde mayo de 2022—, frente al 55.1 registrado en mayo. Una lectura superior a 50 indica crecimiento en el sector manufacturero, que representa el 9,4% de la economía.
Este aumento, junto con la subida del PMI preliminar de servicios a 51.3 —desde el 50.7 registrado en mayo—, ha impulsado el índice preliminar compuesto de producción del PMI de Estados Unidos de S&P Global —que aglutina los sectores manufacturero y de servicios— a 52.2, frente al 51.5 del mes pasado. El incremento del PMI de servicios se atribuyó en parte a la Copa del Mundo de la FIFA, que se celebra conjuntamente en Estados Unidos, Canadá y México. El PMI manufacturero ha aumentado durante cuatro meses consecutivos, impulsado en parte por las empresas que buscan reponer sus existencias para evitar la escasez y el aumento de los precios. La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ya entra en su cuarto mes, está ejerciendo presión sobre las cadenas de suministro mundiales y provocando un aumento de los precios de las materias primas vinculadas al petróleo crudo, así como del aluminio y los fertilizantes.
La semana pasada, Estados Unidos e Irán firmaron un acuerdo provisional para poner fin a la guerra. El lunes, el vicepresidente JD Vance afirmó que las conversaciones con funcionarios iraníes en Suiza habían sentado una "buena base" para un acuerdo de paz definitivo, a pesar de las tensiones en torno al estrecho de Ormuz y al Líbano. Aunque las esperanzas de paz contribuyeron a restablecer cierta confianza entre las empresas, no fueron suficientes para disipar las preocupaciones por la inflación, y fueron los fabricantes los que lideraron los recortes de empleo. S&P Global atribuyó los despidos a "las preocupaciones sobre las perspectivas y como respuesta al aumento de los gastos generales, especialmente en lo que respecta a los precios de las materias primas".
El índice de empleo en el sector manufacturero de la encuesta cayó a 47.0 —el valor más bajo desde mayo de 2020— desde los 51.6 registrados en mayo. "Los recortes de empleo en el sector manufacturero se sitúan en su nivel más alto desde 2009, si se excluye la pandemia, lo que refleja la preocupación por la sostenibilidad del reciente repunte de la demanda, junto con la inquietud por el aumento del costo de las materias primas", afirmó Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence. Empleo en el sector privado se mantiene moderado El empleo global en el sector privado se mantuvo moderado por segundo mes consecutivo. Esto contrasta claramente con los datos del Departamento de Trabajo, que muestran que el crecimiento de la nómina privada ha recuperado impulso en los últimos tres meses. La nómina privada no agrícola registró un promedio de 166,000 puestos de trabajo al mes en los tres meses hasta mayo, frente a solo 62,000 durante el mismo periodo de 2025.
Sin embargo, las encuestas privadas no han sido un buen indicador de las cifras oficiales de empleo. El indicador de S&P Global sobre los nuevos pedidos recibidos por las fábricas subió en el mes a un máximo de más de cuatro años. S&P dijo que el aumento se debió a que "la demanda se ha visto temporalmente respaldada por la anticipación de posibles problemas de suministro y subidas de precios asociados a la guerra". El indicador de la encuesta relativo a las compras de existencias trepó a su nivel más alto en 13 meses.
Su indicador de los plazos de entrega de los proveedores se alargó hasta niveles que no se veían desde agosto de 2022. Antes de la guerra, los proveedores se veían limitados por los aranceles generalizados del presidente Donald Trump. Aunque la relajación de los precios del petróleo desde los máximos de varios años registrados al inicio del conflicto en Oriente Medio frenó nuevas subidas en el costo de los insumos, la inflación a la salida de fábrica se mantuvo elevada. El indicador de la encuesta sobre los precios pagados por las fábricas por los insumos retrocedió a 71.2 desde 75.3 en mayo.
Los fabricantes continuaron traspasando los costos a los consumidores, aunque el ritmo se ralentizó. El indicador de la encuesta sobre los precios de producción se moderó hasta un nivel aún elevado de 61.0 desde 63.1 en mayo. Esta caída se vio compensada por un aumento en el indicador de servicios, lo que dejó el indicador general de los precios percibidos por las empresas del sector privado sin cambios, en 58,6. El indicador general de la encuesta sobre los precios de los insumos bajó a 62..1 desde 62.5 en mayo.
Estas elevadas lecturas coinciden con las expectativas de los economistas de que la elevada inflación persista durante un tiempo y de que la Reserva Federal suba las tasas de interés este año. El miércoles, el banco central de Estados Unidos mantuvo su tasa de interés de referencia a un día en el rango del 3.50%-3.75%, pero las proyecciones trimestrales actualizadas mostraron que los responsables a cargo de la política monetaria esperaban subir los costos de financiación este año, en medio de la creciente preocupación por la inflación.