Lo más triste sobre el precio de Steam Machine es que ni siquiera podemos echarle la culpa a Valve. A mí me encantaría enfadarme y decir que Gabe Newell es el demonio en persona, pero la realidad es que los más de mil euros que cuesta el aparato son, en esencia, los que tiene que costar. Yo me mojo sin problema: no creo que tenga sentido sacar una máquina con ese rendimiento y a ese precio en pleno 2026. Sin embargo, las unidades que venda o deje de vender no me preocupan ni un poquito.
Lo que sí me quita el sueño es pensar en qué dice el precio de Steam Machine sobre el futuro de los videojuegos. La crisis de componentes de memoria ha hecho que la electrónica de consumo alcance un precio inasumible para el ciudadano medio. La versión con mando de Steam Machine cuesta 1.108 euros, que es aproximadamente el 80% de un salario mínimo —con pagas prorrateadas— en España. Las cosas no están mucho mejor con una PlayStation 5 o una Xbox Series X que cuestan alrededor de 650 euros pese a haberse lanzado hace seis años.
Todo esto mientras las consolas, además, han elevado el precio de sus juegos y sus servicios de suscripción. Puede que te hayas alegrado de la última bajada de precio de Game Pass, pero el servicio sigue siendo más caro de lo que era en 2025. Con todo esto, la barrera de entrada al mercado del videojuego premium es más elevada hoy de lo que lo había sido en los últimos 35 años. La única consola que se salva es una Nintendo Switch 2 que todavía resulta relativamente asequible, pero que también va encareciendo el precio de sus juegos y suscripciones.
Mario Kart World sigue costando 79,99 euros un año después de su lanzamiento y hace apenas unas horas se ha confirmado que los servicios online de la consola subirán de precio en Japón a partir del día 1 de julio. No podemos asegurar que este incremento se vaya a 'contagiar' a otras partes del mundo, pero la experiencia con otras compañías nos invita a ser pesimista. Ojalá no veamos PlayStation 6 hasta 2029 Con todo este contexto, creo que una nueva generación de consolas en 2027 es lo peor que le puede pasar a la industria del videojuego. Si Steam Machine tiene un precio superior a los mil euros pese a contar con unas especificaciones comparables a las de la PS5 original, uno solo puede imaginar cuál sería el precio de una hipotética PlayStation 6 o de la ya confirmada XBOX Helix.
Es verdad que Sony y Microsoft crean un producto mucho más masivo, consiguiendo componentes a precios más económicos gracias al compromiso de adquirir decenas de millones de unidades. Sin embargo, ya hemos visto con los sistemas actuales que ni siquiera eso es suficiente. A este problema se suma el sentimiento de que las consolas actuales todavía no han tocado techo o los rendimientos decrecientes que ofrece cada nueva generación. Era muy fácil venderle a los jugadores el salto de las dos a las tres dimensiones o el paso a la alta definición, pero las mejoras se han vuelto cada vez más sutiles.
Moriré en una colina defendiendo que el cambio de PlayStation 4 a PlayStation 5 ha sido mucho más grande de lo que suele reconocerse, pero no veo cuáles serán los beneficios que pueda ofrecer PlayStation 6. Y es que ya ha habido muchos problemas para crear una PS5 Pro que realmente mereciese la pena independientemente del precio. En este contexto, prefiero que no haya una nueva generación de consolas hasta dentro de por lo menos un par de años. Creo que cualquier nuevo hardware haría que el videojuego premium se volviese todavía más excluyente.
Y ya sabemos como acaba esa película. Mientras PlayStation 4 vendía el 80% de sus unidades en Norteamérica, Europa occidental y Japón; los responsables de juegos como Fortnite, Roblox o Genshin Impact crearon un imperio gracias al resto del mundo. Los efectos que esto han tenido para los usuarios son evidentes, pero es que las compañías hegemónicas se han pasado años tratando de desbancarlos sin darse cuenta de que son ellas mismas quienes están alimentando a sus competidores. Me resulta imposible imaginar una PlayStation 6 mucho más barata que Steam Machine y, sobre todo si existiesen los juegos intergeneracionales, me resulta imposible imaginar un argumento para comprarla.
Quizá lo mejor sea pisar el freno un par de años. Con Grand Theft Auto VI a la vuelta de la esquina, creo que las consolas actuales todavía tienen algo que decir antes de cerrar el ciclo. Y entiendo que Sony quizá quiera lanzar una consola para dar un salto de calidad que deje atrás a Nintendo Switch 2 o que Microsoft quisiera haber puesto XBOX Helix en el mercado antes de ayer para poner punto y final a una generación en la que Xbox Series no ha cumplido las expectativas. Por suerte o por desgracia, esos planes parecen ahora imposibles.
Quizá la nota positiva es que hay luz al final del túnel. Asha Sharma, presidenta de XBOX, ha confirmado que está revisando la arquitectura de la próxima consola. Un mensaje que, en voz baja, viene a confirmar que el camino de subir los precios es inasumible. En cuanto a Sony no hay información oficial, pero hasta hasta Sushei Yoshida —antiguo directivo de la compañía— aseguró que el camino de PlayStation 6 no podía ser el de la fuerza bruta.
Dejar de apostarlo todo a la carrera tecnológica y apostar por darle protagonismo a los juegos podría rebajar la tensión y junto a una pequeña espera devolvernos a aquellos tiempos que parecen tan lejanos en los que comprarse una consola era algo que (casi) cualquiera podía hacer incluso en España. ¿Qué opinas tú? Pásate por nuestro canal oficial de Discord para hablar de este y otros temas en un tono amigable con los miembros de nuestra comunidad. ¡Únete aquí! En 3DJuegos | No te preocupes si no puedes comprar la Steam Machine. Valve ya está trabajando para que tu propio ordenador se convierta en una.
En 3Djuegos | Me ha parecido un juegazo, pero no me lo pasaría ni aunque me pagasen por ello.