El último baile del Barça de Xavi Pascual no acabó de la forma en que sus protagonistas habían soñado. Los azulgrana se vieron cerca de su objetivo cuando asaltaron el Roig Arena en el memorable primer partido de esta gran Final ACB, pero después el Valencia Basket ha sabido rehacerse para encadenar tres triunfos seguidos, los dos últimos en el Palau, y hacerse así con un título que hace justicia a su extraordinaria temporada, que ya le había llevado por primera vez a la Final Four de la Euroliga. Es la segunda Liga Endesa en la historia del equipo taronja, que ya tocó el cielo en 2017 con un equipo del que no queda ningún jugador pero que también lideraba desde el banquillo Pedro Martínez. El contundente 84-108 de este miércoles en el Palau-solo un triple final de Punter impidió que fuera la derrota más amplia de la historia del Barça en Liga Endesa como local- ha sido el colofón lógico a una final desequilibrada, entre un Barça al que pocos esperaban en esta pelea final por el título tras su decepcionante temporada y un Valencia que ha enamorado con su juego y que desde el primer día hasta el último ha mostrado muchas más virtudes que el grueso de sus rivales.
Este Barça da para lo que da. Puede competir e incluso lograr grandes victorias apoyado en el talento de sus jugadores pero se queda corto en las carreras de fondo por su desventaja física y su falta de regularidad, fruto en gran parte de una identidad basada en el uno contra uno y no en el poder del colectivo. Las lesiones, consecuencia lógica de un diseño de plantilla excesivamente veterano y la falta de ayuda desde los despachos del club a lo largo de todos estos meses han hecho el resto. Todo lo contrario que el Valencia, un equipo con una estrella muy clara, Jean Montero, pero que juega igual de bien cuando el dominicano no está en pista.
En este cuarto partido ‘el Problema’ no explotó hasta el tercer cuarto pero para entonces Omari Moore, el eléctrico Álvaro Cardenas -¡menuda apuesta acertada!- y, sobre todo, Kameron Taylor, habían impulsado ya el despegue del equipo taronja, que con un parcial de 0-12 tomó el control para retirarse doce arriba al descanso (35-47). En el Barça había ‘reaparecido’ Kevin Punter tras dos partidos más que grises y Tornike Shengelia seguía tirando del carro pero no había señales de Will Clyburn y el resto tampoco acudía al rescate. Solo le faltaba al Barça que Montero entrara en erupción y eso es lo que sucedió en el tercer cuarto. Varios triples del dominicano elevaron la ventaja taronja hasta 17 puntos (42-59) ante un Palau que ya empezaba a resignarse a su suerte.
Por un momento pareció que se iba a repetir la historia del anterior partido, en el que el Barça logró levantar una desventaja de 18 puntos para empatar mediado el último cuarto. Varios triples de Punter pusieron al equipo de Pascual por debajo de la barrera de los diez puntos con mucho partido aún por delante (55-64, minuto 26) y otro de Joel Parra incluso bajó un poco más la desventaja dos minutos más tarde (63-71). Pero hasta ahí le permitió llegar el Valencia, que con tres triples seguidos de Montero, Key y Moore volvió a abrir una gran brecha (64-82) para dejar el partido y la final finiquitados a falta del último cuarto. Al Barça le toca ahora afrontar el enésimo verano de reconstrucción en busca de romper una sequía de títulos que dura ya tres años.
Al frente de este proyecto ya no estará Xavi Pascual y tampoco muchos de los jugadores de la actual plantilla, como Vesely, que se retira, Satoransky, Willy Hernangómez o Laprovittola. Seguro que soñaban con una despedida bien diferente pero este Barça da para lo que da.