Calles de violencia quedaron atrás: el nuevo rostro del Reparto Schick

Calles de violencia quedaron atrás: el nuevo rostro del Reparto Schick

Durante muchos años, mencionar el Reparto Schick era hablar de uno de los sectores más complejos de Managua. Sus calles fueron escenario de conflictos entre pandillas, enfrentamientos constantes y una percepción de inseguridad que marcó a generaciones enteras. “Aquí las pandillas se formaron, ellos hicieron su territorio, cada quien quería ser el mejor y ahí comenzaron las pandillas. Los de abajo no entraban arriba, ni los de arriba bajaban, eso era una locura… estaban los Plos, los Cholos, los Come Muertos. Aquí no se podía entrar ni a pie ni en carro.

Los taxis, si les decías que ibas al reparto, te decían que no, que mataban con flechas, ahí era lo que decían. Esta calle ahora está pavimentada, pero antes era pura tierra; aquí agarraban las piedras y comenzaban a tirarse pedradas entre pandillas”; fueron las palabras de Juan José Montoya, habitante del barrio. Aquí también se dio uno de los crímenes más atroces recordados por Nicaragua. Los relatos de aquellos años todavía permanecen en la memoria de los habitantes; las noches transcurrían entre la incertidumbre y la preocupación.

Del miedo al progreso: así cambió la historia del Reparto Schick “Lo más salvaje fue cuando mataron a los chavalitos aquí. Estaba llorando la mamá de los niños y el asesino también estaba llorando, y cuando llegó la Policía, lo primero que dijo ella era que él había sido. El Reparto Schick se transformó cuando el Gobierno metió mano a las pandillas; si no, ahí estuvieran igual que antes”; expresó Juan José. “Aquí vivir no le garantizaba nada a nadie, porque de un día para otro se armaba la penqueadera, apedreaban las casas. Hoy habemos gente que sobrevivimos a esa violencia.

Yo ya cumplí 69 años, voy para los 70, y a mí me tocó vivir eso, correrme a veces de los grupos que estaban atacando a un lado”; señaló José Ortiz, habitante del barrio. Incluso quienes no vivían en el sector conocían historias relacionadas con las pandillas que operaban en la zona y que llegaron a convertir al Reparto Schick en uno de los puntos más conflictivos de Managua. Pero el tiempo cambió la historia. Hoy, donde antes predominaban el miedo y la incertidumbre, se levantan negocios, emprendimientos y comercios que han convertido al Reparto Schick en un sector con gran movimiento económico.

Calles renovadas, barrios iluminados, estación policial, grandes negocios y, sobre todo, tranquilidad para las familias forman parte de la actualidad de este populoso barrio. Un presente donde el comercio florece, las familias construyen sueños y las calles cuentan una historia completamente distinta. “Uhhh, aquí nosotros vendemos fritanga y hay ocasiones en las que nos vamos hasta las 11 o 12 de la noche. Gracias a Dios, en todo el tiempo que tenemos de estar acá nunca nos ha pasado nada. Tenemos la tranquilidad y la seguridad de que no va a pasar nada, pues, en comparación a años anteriores, cuando esto no se podía”; fueron las palabras de Daniela Mejía, vendedora de la zona.

El Reparto Schick ha dejado atrás los años de pleitos y violencia. Hoy, su historia se cuenta desde otra perspectiva: la de un barrio que logró reinventarse, superar los desafíos y convertirse en una zona de oportunidades. Ahora es un símbolo de progreso que refleja el crecimiento y la evolución de Managua.