Momentos de angustia vivieron las familias del barrio Omar Torrijos, en el Distrito V de Managua, luego de que un enorme árbol de roble, con más de 40 años de antigüedad, colapsara repentinamente debido a los fuertes vientos que afectaron la capital durante el mediodía. Según relataron vecinos del sector, el árbol cedió de manera inesperada y cayó sobre una vivienda, provocando un fuerte estruendo que alarmó a quienes se encontraban en sus hogares y en las calles cercanas. A pesar de la magnitud del incidente, las autoridades no reportaron personas lesionadas. Elizabeth Osorio, habitante de la zona, relató los momentos de tensión que vivieron tras el colapso del árbol. “Se escuchó un tremendo estruendo y cuando miramos ya el árbol estaba encima de la casa, pero afortunadamente no había nadie debajo al momento que pasó eso.
Como ustedes miran, solo afectó la entrada de la casita y los alambres. Gracias a Dios”, expresó. Árbol cae sobre vivienda en Managua por fuertes vientos Por su parte, una vecina identificada como Valentina recordó que el árbol era conocido por todos los habitantes del sector debido a sus décadas de existencia. “Yo llevo 39 años desde que vine a este país y ese palito estaba flaquito. Hace cinco años lo habíamos podado por miedo, pero hoy por los vientos cayó y solo dejó daños materiales”, comentó.
La propietaria de la vivienda afectada, quien prefirió mantener su identidad en reserva, expresó su agradecimiento porque la situación no terminó en tragedia. “Le doy gracias a Dios por estar viva, porque ese palo nos pudo caer encima. En cuanto escuché el ruido, lo primero que pensé fue en mi hija, pero todos en la casa estamos bien gracias a nuestro creador”, manifestó. Tras el incidente, una cuadrilla de la Alcaldía de Managua acudió rápidamente al lugar para atender la emergencia. Los trabajadores realizaron el corte y retiro del árbol, además de labores de limpieza y despeje de la vía.
Las autoridades restablecieron la seguridad en la zona y evitaron mayores afectaciones a las familias del sector, mientras los vecinos continúan evaluando los daños ocasionados por la caída del árbol.