Coches Eléctricos Este accidente desmonta la teoría de que las baterías estallan: el PHEV sale ileso mientras que el térmico arde Muchos conductores todavía dudan si comprarse un coche eléctrico por el miedo a una posible explosión de la batería. Son muchos los casos confirmados que desmontan la teoría. Un accidente en China demuestra que las baterías son seguras. Javier Gómara 24/06/2026 08:00 Actualizado a 24/06/2026 08:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora El debate sobre la seguridad térmica de los vehículos electrificados frente a los tradicionales de combustión interna ha sumado un nuevo e ilustrativo caso práctico. Todavía son muchos los que piensan que ante un golpe fuerte o en caso de accidente, las baterías de los híbridos enchufables y de los eléctricos pueden estallar o salir ardiendo. Sin embargo, un fuerte choque ocurrido en la autopista G15, cerca de la zona de servicio de Shenhai en Zhejiang, en China, ha servido de escenario involuntario para evaluar la resistencia de las baterías de última generación ante un escenario de fuego real de gran intensidad.
El siniestro involucró a tres vehículos: un sedán Mazda 3 de combustión, un BYD Qin L DM-i equipado con tecnología híbrida enchufable y un camión. El impacto inicial se desencadenó cuando el coche japonés embistió por detrás al modelo híbrido, el cual a su vez salió proyectado contra la parte posterior del camión. Como consecuencia directa de la severa deformación en el compartimento del motor, el vehículo de combustión comenzó a arder de forma inmediata. El híbrido no.
Análisis de los daños estructurales y propagación del fuego El Mazda3 de combustión fue pasto de las llamas. El incendio originado en el bloque de gasolina del primer vehículo se propagó con rapidez hacia la zona trasera del modelo híbrido enchufable de BYD. Las llamas envolvieron por completo la sección posterior del coche electrificado, afectando de forma directa a la carrocería, los revestimientos plásticos, los grupos ópticos y el habitáculo, provocando pérdidas materiales que, según los peritajes iniciales, han declarado al vehículo como siniestro total. Irrecuperable.
Sin embargo, el comportamiento de la batería del vehículo híbrido marcó una diferencia crítica durante el suceso. A pesar de estar expuesto a temperaturas extremas por el fuego externo durante un tiempo prolongado, el paquete de baterías de fosfato de hierro y litio mantuvo su integridad en todo momento, sin registrar ninguna explosión térmica ni fugas de corriente descontroladas. Una demostración más de que en materia de seguridad, las baterías de BYD demuestran estar por encima del resto. Inspección mecánica del bastidor y el depósito de combustible Más allá de los daños causados por el impacto y el fuego del Mazda, el BYD resultó intacto.
La posterior revisión técnica del vehículo híbrido una vez extinguido el fuego ha desvelado datos de gran relevancia que deben aumentar la confianza de los usuarios y de todos aquellos que creen que en caso de accidente los coches eléctricos y/o electrificados tienen mayor riesgo de combustión: El depósito de combustible plástico de alta presión, situado en la zona trasera, se derritió por el calor externo, pero no estalló. La estructura de protección de la batería Blade absorbió el impacto por alcance sin sufrir perforaciones. Las celdas de litio-ferrofosfato (LFP) no sufrieron un embalamiento térmico interno a pesar del fuego circundante. El módulo de control eléctrico aisló el sistema de alta tensión de manera automática tras el impacto inicial.
Este comportamiento no es casualidad si no que se debe en gran medida a las propiedades químicas inherentes del fosfato de hierro y litio utilizado por la marca , que ofrece una temperatura de descomposición térmica significativamente más elevada en comparación con las químicas de níquel-manganeso-cobalto. Contexto de mercado del modelo y precio de referencia El BYD Qin L DM-i es un sedán de tamaño mediano que se ha convertido en uno de los pilares comerciales de la marca en China gracias a la introducción de su sistema híbrido de quinta generación. Este conjunto homologa un consumo de combustible muy bajo y una autonomía combinada que supera los 2.000 kilómetros. En el mercado de origen, el Qin L DM-i se comercializa con una tarifa que arranca en los 99.800 yuanes, lo que equivale aproximadamente a unos 12.870 euros tras aplicar la conversión de divisas.
Ahora mismo, en España, por ese precio no te puedes comprar ni un Dacia Spring. Temas Coches Eléctricos