El Mundial 2026 está destacando por ser mucho más permisivo en su arbitraje, con varias acciones que algunos valoraron como roja pero que se quedaron en amarilla. Es por este motivo que sorprendió mucho la decisión tomada en el Escocia-Brasil al anularse el segundo tanto a Vinicius en el primer tiempo. El extremo brasileño empezó el duelo siendo protagonista. Anotó nada más empezar gracias a un regalo de Escocia.
Erró McKenna saliendo con el balón, Rayan la tocó cuando intentó despejar y le cayó al futbolista del Real Madrid, que regateó a Gunn con su control y marcó a portería vacía. La cosa iba de regalos a Vinicius y justo antes del parón de hidratación Henry fue protagonista del siguiente. Se durmió queriendo jugar para Gunn, Vini le arrebató el balón e hizo el segundo. Todo bien hasta que de pronto la realización marcó que el VAR estaba comprobando el gol.
No se sabía muy bien que se observaba hasta que las cámaras enfocaron en un contacto entre Vinicius y Henry, aunque la verdad, fue más del escocés al brasileño. Henry quería jugar con Gunn pero el brasileño puso antes la pierna por delante del balón y se llevó un toque sutil del escocés, que ni siquiera cayó por el contacto y pudo continuar persiguiendo a Vini. "Es una vergüenza", captaron las cámaras de DAZN que decía Vinicius con un gran enfado después de que el VAR llamara César Arturo Ramos para que revisara la acción, haciéndole cambiar de opinión y pitando la falta.