Con el pulso firme de quien reconoce su destino, los azules sumaron su segundo éxito en la semifinal y ahora viajarán con ventaja a un terreno donde la resistencia rival suele crecer como tormenta tardía. El duelo comenzó a tejerse en el cuarto capítulo, cuando tres sencillos consecutivos abrieron la grieta inicial y un elevado de sacrificio de Jonathan Bridón puso a rodar la primera carrera sobre la grama capitalina. Bridón, protagonista recurrente, volvió a dejar su firma en el sexto episodio con un cuadrangular que amplió la diferencia y encendió las gradas con ese eco inconfundible del batazo largo. Desde el montículo, Fher Cejas dibujó otra apertura de calidad al silenciar durante seis entradas a la ofensiva visitante, aunque el relevo tambaleó y permitió que los Huracanes encontraran resquicios para regresar al juego.
Mayabeque aprovechó fisuras y, entre imparables oportunos y un error defensivo, logró tomar ventaja momentánea en un séptimo inning donde el guion parecía inclinarse hacia la sorpresa. Pero Industriales, fiel a su historia, respondió con un vendaval ofensivo en la parte baja de ese mismo capítulo, fabricando cinco carreras que desataron el júbilo y voltearon definitivamente el marcador. Eduardo Blanco inició la rebelión desde el banco con un sencillo impulsor, mientras Taylon Sánchez, Roberto Álvarez, Yasmani Tomás y Yaser Julio González encadenaron conexiones decisivas que sellaron la remontada. Juan Xavier Peñalver se acreditó el triunfo tras contener el empuje rival en el momento más tenso, y Yunier Batista cerró sin titubeos para asegurar el éxito.
En el Calixto García, Holguín reaccionó con autoridad y superó 11-4 a Las Tunas, apoyado en una ofensiva explosiva que incluyó un decisivo grand slam de Ernesto Torres en el séptimo episodio. Los Cachorros, tras dos derrotas iniciales, combinaron oportunismo y poder para tomar control del desafío, mientras Carlos Alberto Santiesteban se encargó de sostener la ventaja desde la lomita con labor sólida de seis entradas. ro/blc